FRÍOS NÚMEROS: DE LAS SOMBRAS A LA LUZ (3a PARTE)

-Por Roberto Zúñiga

Amig@s de Steelers 360 y Steeler Nation México… cuando has llegado a un cenit tan alto y dominante como los Pittsburgh Steelers en 1975, es común que la curva descendente de rendimiento cobre algunas facturas.  Mantener la combatividad y el espíritu cuando todo el mundo te dice que eres el mejor es una voz profunda, fuerte y engañosa que lo difumina todo a su paso.  

Luego de la consecución del bicampeonato, llegaron a Pittsburgh los bien ganados aumentos salariales para algunos, los bonos y contratos publicitarios de los grandes consorcios tocaron a las puertas tanto a jugadores como a la institución. También llegaron los contratos de exclusividad con las grandes cadenas televisivas y nuevos aficionados fuera de los Estados Unidos, -principalmente en México-, donde para muchos con los primeros SB televisados desde 1966, algunos partidos de postemporada, hasta las transmisiones regulares a partir de 1970, marcarían nuestra infancia  siendo testigos de la grandeza de este equipo y las crecientes rivalidades con Oakland, con Dallas, con Cleveland, con Cincinnati, con Miami o con Houston.   El equipo de nuestros amores era el bicampeón y todo era miel sobre hojuelas sentados en los cuernos de la luna… bueno, hasta nosotros éramos los reyes del patio de la escuela.

Sin embargo no éramos los únicos invitados a la fiesta del bicampeonato, también las lesiones se hicieron presentes así como el exceso de confianza que Chuck Noll había intentado evitar tratando de hacer consciencia en sus jugadores sin mucho éxito.  El año comenzaba con una comunión fraternal con la afición y casi todos los medios especializados de la época señalaban que los mejores años del equipo aún estaban por venir, hablando ya del nacimiento de una gran dinastía.   No se equivocaban en eso, pero la temporada estaba lejos de comenzar conforme al plan.   Y sería -sin lugar a duda-, el comienzo más bajo e inesperado que un campeón defensor hubiera tenido desde que la liga se fusiono en 1970.

Chuck Noll había vivido un episodio de soberbia y exceso de confianza en Baltimore en 1969 en el SB III que sabía no debía repetirse en Pittsburgh, pero -tanto la afición como el equipo mismo-, vivían aún de la apoteosis del bicampeonato, y muchos pensaron que con sólo uniformarse, bastaba para sembrar terror entre sus rivales. Pero, -en la búsqueda de pelear fuertemente por sus propios intereses-, fueron sus mismos rivales quienes dieron el primer golpe de humildad a los Steelers.

El draft del 76 comienza para Noll con la selección de jugadores que vinieron a dar profundidad y estabilidad a la ofensiva principalmente que -aunque no son muy conocidos por la afición dada el aura de los grandes nombres de la dinastía-, me es grato recordarlos.  En la 1era ronda con el pick No. 28 él TE de Clemson Bennie Cunningham, en la 2da ronda con el pick No. 37 el OT de Washington Ray Pinney, en la 6ta ronda con el pick No.159 el DT de Miami Gary Dunn.  Sin embargo, el inesperado protagonista de la temporada -parte de la solución de Noll para que su equipo pusiera los pies en la tierra-, fue el elegido en la 2da ronda con el pick No.47 el QB de Boston College… Mike Kruczek.

La pretemporada comenzó con el equipo mostrando una buena cara.  Victorias iniciales sobre New Orleans, Philadelphia y Washington hacían lucir al campeón reinante poderoso.  Vinieron derrotas consecutivas ante los NY Giants y una reedición del SB X ante Dallas que se minimizó dada la etapa de preparación del equipo y finalmente una aplastante exhibición ante los NY Jets dejaban al equipo listo para refrendar su título. 

El primer rival de temporada regular, un anquilosado y hambriento rival con ganas de revancha… Los OAKLAND RAIDERS con quienes pierden el partido inaugural en calidad de visitantes ante la algarabía de los aficionados del “hoyo negro” en medio de un ambiente sumamente hostil a la sazón de 28-31.   El segundo encuentro es en casa recibiendo a los CLEVELAND BROWNS a los que vencen con dificultad, pero con claridad al final 14-31 con una buena exhibición de Bradshaw y Harris.  Una inesperada derrota se da con los NEW ENGLAND PATRIOTS 27-30 comenzando a prender las alarmas y es otro viejo rival con ganas de revancha quien los pone contra las cuerdas 1-3:  Los MINNESOTA VIKINGS quienes derrotan a Pittsburgh 6-17.  

Cabe señalar que los partidos no son jugados tan mal por el equipo, pero son rebasados en los momentos más inoportunos por falta de concentración en jugadas claves y errores infantiles.  Confusiones en la defensa, balones sueltos o intercepciones a Bradshaw terminan por costar los encuentros.  Sin embargo, aún faltaba lo peor.  De visita en la quinta semana al Estadio Municipal, Pittsburgh pierde con los Browns más que únicamente el encuentro por una inoportuna intercepción de Bradshaw que cuesta el partido 18-16, Terry recibe en el 3er cuarto un severo golpe de los linieros de Cleveland y una fuerte lesión de antebrazo y cuello lo hacen salir del juego y no volverá para los próximos partidos prendiendo fuertemente las alarmas tanto en la molesta afición como al seno del equipo. 

Pittsburgh no había iniciado una temporada tan mala desde 1969 y ciertamente era la peor registrada por un campeón defensor hasta esa fecha.  Con un récord de 1-4 (.200) y su líder ofensivo fuera por una lesión que inicialmente se reportaba como seria, el panorama no lucía para nada bien y mucho se comenzó a hablar de una campaña perdida al mismo tiempo que una buena parte de la afición reclamaba las actuaciones de muchas estrellas como Holmes, Lambert, Greene, Stallworth o Swann siendo el bien amado Franco Harris el único que se medió salvaba de la quema.   Se reclamo también a Chuck Noll su falta de compromiso para poner orden en el equipo manifestándose con una cada vez más baja asistencia al Three Rivers Stadium que no se veía desde 1965.

Chuck Noll jamás se caracterizó por ser un Coach motivador.  Al contrario, su filosofía de desapego lejos de los reflectores rayaba en lo monástico.  Su metodología de enseñanza se basaba en una disciplina férrea de principios técnicos y de un trato frío, estricto y distante con sus jugadores a los que regañaba fuertemente por distracciones o falta de disciplina.

Es famosa la anécdota que compartió el LB Andy Russell en una entrevista recordando a Noll dirigiéndose a todos en el 69 diciendo “… Mi trabajo consiste en enseñarles los fundamentos de este juego para que ejecuten correctamente… para eso cobran… si para que hagan bien su trabajo debo motivarlos, mejor los despido…”.    El DT Mean Joe Greene señalo en un homenaje póstumo a Noll -en el marco de la develación del libro biográfico del Profesor Ed.D Michael MacCambrigde, “ previó a la final de conferencia contra los Oakland Raiders en 1974, el HC John Madden había señalado en una entrevista que “el maravilloso juego que se había dado contra los Miami Dolphins en la ronda divisional era lo que sucedía cuando los dos mejores equipos de la liga se enfrentaban entre ellos”… La declaración de Madden provocó la ira de Noll diciendo a su esposa en casa “¡Como se atreve!” Por una única ocasión, Chuck se dirigió a nosotros diciendo “Ayer no jugaron los mejores equipos de la liga… el mejor equipo de la liga lo tengo sentado frente a mí en esta habitación”… sus palabras hicieron un profundo eco en todos aunque sería la primera y única vez que se dirigió “emotivamente” a nosotros.” dijo Greene.    

El secreto de Chuck Noll era la estrategia y el cuidado que ponía a los movimientos de sus piezas como un maestro ajedrecista.  Hasta entonces, nunca había puesto su liderazgo expuesto a los medios sabiendo que eran sus jugadores los principales protagonistas de cada partido y confío plenamente en el liderazgo de muchos de ellos y esa fue la clave en 76. 

Con la moral baja -y enfrentando una muy posible y humillante temporada-, se supo por Andy Russell muchos años después que en una reunión privada entre los jugadores, salieron a la luz los grandes líderes de este equipo a poner orden y tranquilidad a un vestidor gris y apesadumbrado.  Greene fue el primero en hablar, señalando que el equipo había llegado muy lejos a pesar de la pobre expectativa que se tenía sobre ellos en 1969.   Lambert arengó a las huestes señalando que era un ganador en un equipo ganador, y no serían la mofa de ningún Viking, Oiler, Brown, Bengal y menos de un Cowboy (jamás los perdonara desde lo del incidente con Gerela en el SB X).   A pesar de la lesión, Bradshaw muestra un maduro liderazgo al cobijo de sus compañeros demostrando que los años duros de Noll para con él son buenos aunque jamás lo reconozca públicamente en mucho tiempo.  Señala a sus compañeros que es momento de retomar las bases que los hicieron jugar desde niños este deporte… divertirse, por lo que todos hacen un pacto de hermandad… sin importar como termine la temporada, irán un juego a la vez, dándolo todo sin reservas…  se van a divertir peleando.  

Noll por su parte -y fiel a su costumbre señala Russell-, no exclamo absolutamente nada al enterarse de esta reunión pero es fácil suponer que fue el primero en comprometerse con todos ellos a su manera a la luz de los sucesos por venir, seguramente satisfecho de encontrar tan profundo apoyo y solidaridad en la respuesta de los líderes en quien tanto confiaba.   Sabia del genio estratégico de muchos de ellos, a quienes permitió comenzar a trabajar más de cerca a través de su Staff oyendo sus propuestas para mejorar ciertas formaciones o implementar ciertos movimientos de engaño en busca de mejores resultados, siendo principalmente Joe Greene -quien fue al único al que escucho directamente-,  quien hiciera las aportaciones más interesantes, tales como forzar en los linieros ofensivos contrarios una doble cobertura sobre él –(era el liniero defensivo más temido de la liga)-, permitiendo superioridad numérica sobre sus adversarios permitiendo blitz de Shell, Wagner o Edwards, cambios de formación en el último instante de Lambert, Ham o incluso de Holmes, White y Greenwood para asfixiar aún más tanto al QB como al juego terrestre rival.   Del mismo modo, gente a la ofensiva como Bradshaw, Swann, Harris o Blair tomaron roles de liderazgo y creatividad ayudando mucho a su HC y al Staff a tomar decisiones asertivas para enfrentar el resto de la temporada.   Pero Noll aún tenía que resolver un gran problema:  ¿Quién sería el QB titular?

Mike Kruczek en su primer año sería el ungido y quien asumiría la gran responsabilidad de administrar la ofensiva.  Noll juega brillantemente sus piezas y regresa nuevamente al fundamento básico del juego terrestre confiando plenamente en Blair y Harris quienes terminarán con más de 1000 yardas cada uno esa temporada.  Kruczek será cobijado por todo el equipo al amparo del pacto y se ganará el cariño y respeto de todos por sus actuaciones al final de la temporada.  Sin embargo, en ninguna otra unidad se vio un compromiso tan grande como en la defensiva, donde Greene sería el silencioso puntal de una nueva versión de la cortina de acero más espectacular y agresiva que nunca.  No es exagerado señalar que Noll tenía en Joe Greene al perfecto DC del equipo en el mismo terreno de juego.

La feliz reconciliación con la afición comienza inmediatamente en la semana 6.  Con Kruczek en los controles -y administrando principalmente el juego terrestre-, vencen a los CINCINNATI BENGALS 23-6 y blanquean a los NY GIANTS 27-0.  Bradshaw regresa a los controles para las dos siguientes blanqueadas 23-0 y 45-0 a los SAN DIEGO CHARGERS y a los KC CHIEFS  respectivamente aunque se vuelve a resentir de la lesión de cuello.  Regresa Kruczek y ahora la victima son los MIAMI DOLPHINS 14-3.   El único equipo que les anota 2TD son los cada vez más irreverentes HOUSTON OILERS aunque los vencen 32-16.  Luego una apretada victoria en un juego de alarido defensivo sobre los BENGALS 7-3 y una paliza que raya en lo obsceno sobre los TAMPA BAY BUCHANEERS 42-0 con un dominio total del equipo.  Bradshaw regresa aliviado de sus dolencias para poner en su lugar a los HOUSTON OILERS a domicilio 21-0.   Kruczek se limitó a dar juego a Harris, Blair, Fuqua y Harrison, lanzando poco y -aunque siendo interceptado en varias ocasiones sin consecuencias-, solo basto que no cometiera muchos errores y que se sintiera seguro en la posición.   Nueve victorias consecutivas en un escenario imposible.   5 blanqueadas… 8 de 9 equipos no pudieron siquiera anotarles un TD durante la temporada regular, algo jamás visto en los anales de la historia de este deporte que dejo -no sólo a la liga- sino a todo el mundo, propios y extraños con la boca abierta maravillados de la solidez, fuerza, dominio pero sobre todo el aura de grandeza sobre las cienes de este histórico equipo. 

(Photo by Walter Iooss Jr./Sports Illustrated via Getty Images))

Mean Joe Greene sacrifico sus números tanto en tackleo como en sacks pero su liderazgo y talento se agigantaron con él.   Ya en el retiro, señalo que tenía una seria lesión muscular que limito la fuerza de su brazo izquierdo el resto de su carrera pero lo mantuvo en silencio, jamás se quejó.  Puso los intereses del grupo por encima de los personales dando muestra -no sólo de su capacidad atlética y de liderazgo-, también de su enorme grandeza personal comandando a una de las defensivas más dominantes y asfixiantes que el mundo haya visto jamás aún sin paralelo hasta nuestros días.   Tal fue el dominio de esta defensiva que -aunque estuvieran abiertos los WR´s o TE´s contrarios-, cuando volteaban su QB´s o sus RB´s detrás de la línea corrían por sus vidas o ya estaban en el suelo en cuestión de segundos.  Durante 10 juegos consecutivos, NO hubo formación ofensiva que los pudiera enfrentar.

Fue tal el impacto de la CORTINA DE ACERO de Greene y Noll del 76, que grandes HC de la época como Landry, Shula, Coryell, Madden… OC´s y DC´s como Gibbs, Flores, Walsh, Levy, Ditka, Parcells o Belichick tendrían que adaptar completamente sus ofensivas en el futuro inmediato para intentar contrarrestar a un sistema defensivo tan dominante que hizo ver tan vulnerables y de papel a sus poderosas ofensivas al tiempo de que intentarán adaptar el nuevo modelo defensivo a sus necesidades aunque pasaran los años sin que ninguno lo logre de forma tan exitosa y dominante como con la que Chuck Noll cambio el rostro de la liga para siempre y para bien. 

Fue en 1976 cuando la CORTINA DE ACERO paso a hacer referencia a toda la defensiva de Pittsburgh.  Cargo al equipo y fue la gran estrella de la temporada haciendo valer todo el esfuerzo de sus compañeros a la ofensiva y en equipos especiales.

Habiendo dejado ya en el pasado el difícil inicio -pero aún con algunos problemas internos sobre todo con la gerencia-, la hermandad de este equipo fundaría bases obligadas para los nuevos jugadores que llegarían a la franquicia para comprometerse con ella así como con los más altos valores de excelencia del equipo.   Esta filosofía quedo como un legado que hará conciencia de lo que significa ser un Steeler para la ciudad y el equipo de Pittsburgh durante muchos años.  Nunca más se permitirán dejar de pelear.  

Pittsburgh califico al Playoff ese año -y aunque era el peor ranqueado de la AFC-, era el amplio favorito para ganar nuevamente el título.  En el juego divisional propinan una paliza a los BALTIMORE COLTS por 40-14 con un extraordinario juego de Lynn Swann con 2 TD a pesar de las 3 INT que sufre Bradshaw, pero pierden por lesión a Franco Harris y a Rocky Blair que serán bajas sensibles en la derrota que sufrirá Pittsburgh en la final de conferencia contra los cada vez más odiados Oakland Raiders 24-7 en un juego marcado por controversias arbitrales, juego sucio y varios lesionados de ambos lados.  

A pesar de quedar al margen del SB XI (que será ganado por Oakland a Minnesota), la liga y el mundo entero quedaron atónitos y maravillados de este equipo que se mostraron como un legado para la posteridad levantándose de una fuerte crisis.   La de 1976 será considerada por muchos expertos, la mejor campaña de un equipo defensivo de toda la historia ganando o no un campeonato acompañada de varios reconocimientos… Jack Lambert será designado jugador defensivo del año y Franco Harris Hombre del año. 

Sin embargo, 1977 fue una temporada completamente diametral, apremiante y turbulenta que presento eventos desafortunados -sobre todo mediáticos y en el vestidor-, que pusieron a la hermandad a prueba y al borde de la ruptura definitiva.

 La temporada comenzará con un fuerte deseo de Noll de apuntalar su sistema ofensivo y decide soltar a Bradshaw permitiéndole -por primera vez-, hacer la selección de sus jugadas. 

Para el draft de 1977 llegan interesantes adquisiciones.  En la primera ronda con el Pick No.21 el LB de New México Robin Cole, en la 3era ronda con el pick No.60 el DE de Virginia Tech Tom Beasley y en la 5ta ronda con el pick No.121 el QB de Youngstone State Cliff Stoudt,  Este año marca la llegada como undrafted de un jugador sumamente interesante, el DB de Minnesota Tony Dungy. 

Pero el comienzo del off season no puede ser más desafortunado.  En una era de defensivas dominantes -donde el juego era sumamente físico y agresivo-, al término del juego de campeonato de la AFC, Noll señala al DB de Oakland George Atkinson parte “del elemento criminal” por su forma tan agresiva y sucia de jugar, señalando también a los LB´s Ted Hendricks (la famosa “garza enojada”) y a Willie Hall, provocando fuertes reclamos de los Oakland Raiders donde un irreconocible Chuck Noll comenzó los problemas ese año yendo completamente en contra de su más sagrado principio acaparando -sin que fuera su intención-,  la atención sobre sí mismo en un intento por defender la integridad de sus jugadores y que provoco que Atkinson demandara en 1977 por difamación tanto a Noll como a los Steelers reclamando 2 millones de USD por la vía civil. 

El caso llega a la corte donde -señalando que es un juego violento del que también los Steelers son participes-, el juez desestima el caso ya que Noll se ve obligado por las circunstancias y -por consejo de los abogados del equipo-, a reconocer que su DB Mel Blount, también tiene que ser considerado miembro del “elemento criminal” por su agresivo y violento estilo de juego.   Esto desata un cisma al interior del vestidor y un profundo reclamo de Blount quien demanda por difamación posteriormente a Noll por 6 millones de dólares que le provocaría una suspensión de 56 días con el agravante de su amenaza de no regresar a jugar con los Steelers.   Por causa de estos problemas legales. Chuck Noll se incorporaría hasta muy entrada la pre temporada sin poder trabajar con el equipo, lo que trajo también un alto costo en el vestidor dado que en su ausencia, las fricciones no se hicieron esperar entre el grupo de apoyo a Chuck (encabezados por Greene, Greenwood, Ham, Russell, Webster, Harris, Blair, Swann y Stallworth) contra los defensores de Blount (Bradshaw, White, Shell, Lambert y Edwards) con fuertes discusiones que dividieron el vestidor a pesar de la hermandad pactada apenas medio año antes.

 Aunado a todo esto, el DT Ernie Holmes fue arrestado por posesión de cocaína en un hotel asistiendo a una boda en Amarillo, Texas y, -a pesar de ser declarado no culpable-, siguieron demandas en su contra que lo pusieron en el ojo del huracán así como a la misma institución (de quien recibió un apoyo económico para gastos legales de aproximadamente 28 mil USD por parte de un muy molesto Rooney).   Por si esto fuera poco, Jack Lambert en su 3er año vivía obsesionado con la capitanía del equipo así como sus representantes exigían un pago superlativo si el equipo deseaba seguir contando con sus servicios, por lo que sus exigencias provocaron fuertes discusiones con Rooney y su gente llevando la situación a un punto muerto donde Jack Lambert y el S Glen Edwards no se presentaron a entrenar hasta pasado el último juego de pretemporada del equipo lo que obligo a una multa de 500 USD/día de ausencia a cada uno.  

Mel Blount es convencido por los Steelers de retirar la demanda y aceptar una multa de 25 mil USD por su hangout.  A pesar de llegar a un acuerdo para contrato, Edwards genera una turbulencia previa a la semana 8 contra Denver al anunciar que dejará al equipo, por lo que se considera a Jimmy Allen -quien ya había anunciado su retiro-, a ser considerado para reemplazarlo.  Edwards finalmente regresa justo antes del juego.   Para Lambert, el nombramiento de capitán era sumamente importante y al ofrecérselo, cedió en sus pretensiones de ser cambiado a otro equipo así como firmar un muy buen contrato por 5 años mas.  Sin embargo, siempre considero que el nombramiento de “capitán” fue una vulgar estratagema de Rooney para que aceptara.

El comienzo de la temporada estuvo fuertemente marcado por distracciones fuera de cancha que pasaron una fuerte factura durante la temporada regular, siendo considerada la peor de la dinastía que estuvo a punto de costar la calificación a postemporada de uno de los rosters más talentosos que el equipo haya tenido jamás siendo la del 77 una temporada desastrosa en todos los sentidos. 

Noll sabía perfectamente que debía poner mano dura sobre el vestidor y no podía permitirse indisciplinas por encima del sistema ni del equipo, pero todo estaba fracturado.  Después de que la defensa había permitido tan sólo 138 puntos totales en la temporada del 76, recibiría 243 en 1977.  Bradshaw volvió a tener malas actuaciones desde el primer juego de temporada.  Bueno, hasta Roy Gerela tendría un año difícil fallando goles de campo y puntos extras.   “Fin de una dinastía” fueron los titulares tras la segunda semana al perder en Oakland lo que provocó fuertes declaraciones de Joe Greene en contra del arbitraje de la liga, diciendo a la prensa  “Se supone que deben marcar lo mejor que puedan, pero su habilidad no vale la pena… No puedo noquearlos, pero me encantaría hacerlo… Desearía que un rayo cayera y golpeara a cada uno en sus corazones ”… “Si se interponen en el camino, los talaré en la columna vertebral. No los rodearé “. 

Tuvo que disculparse públicamente después de hablar con Pete Rozelle señalando que “ En el futuro, me expresaré de una manera diferente”…El Comisionado me sugirió que tomara el teléfono y lo llamara si tengo algún problema”.  

La afición y los medios de comunicación cuestionaron duramente a Noll diciendo que estaba perdiendo el vestuario y dudando de si podía liderar el equipo.  Muchos reclamarían a Greene por amenazar a los árbitros y a sus funcionarios.   Lambert, Blount y Edwards eran considerados desleales y muchos fanáticos exigían fueran intercambiados… en cuanto a Holmes, por intercesión de Greene y L.C. Greenwood -que abrogan por el-, evitan que en 77 sea liberado por los Steelers y -gracias a Rooney-, evita ser suspendido por la liga, pero no vuelve a ser el mismo llegando incluso a perder la titularidad sustituido por Banaszak.

 Resulta ser una temporada de abruptos altibajos, y a la postemporada se clasifica con un récord de 9-5 (.642) dependiendo de terceros al perder en la semana 13 con los Bengals (Houston vence a Cincinnati en la semana 14) obligando al equipo a viajar a Denver donde pierden el juego divisional 34-21. 

En una era marcada por el control de medios, los escándalos son acallados en la medida de lo posible pero pasan un alto costo.  Imaginen que hubiera existido el internet en 1977.  Este equipo hubiera sido uno de los más tristemente mediáticos de todos los tiempos.  Y no es que hayan sido los únicos, pero los Steelers de 1977 dejaron ver lo frágil que es cualquier sistema cuando se pierde el rumbo, los objetivos y los compromisos.

Como todos los grandes, Chuck Noll hará ajustes importantes de cara a la histórica campaña de 1978 comenzando por una fuerte autocrítica a su persona por lo sucedido en 77 y miembros importantes del equipo saldrán de Pittsburgh a la luz de sus “atrevimientos” contra Rooney, Noll y la hermandad quienes tendrán que aprender a sanar las heridas dejadas por un año de profundas querellas.   

Dallas vencerá en el SB XII a Denver y llegará como campeón defensor a querer refrendar su título en el marco del que será considerado como uno de los más increíbles SB de todos los tiempos nuevamente en el Orange Bowl de Miami y nuevamente ante los Pittsburgh Steelers… un duelo en todo lo alto que tenía un aura de inmejorable y que consolidaría él éxito comercial de la liga, haría historia en la línea de apuestas en las Vegas y -definitivamente-, enfrentaría a los dos mejores equipos de la década.  Hablaremos a total detalle de la temporada de 1978 en nuestro próximo post.

Agradezco a todos y cada uno de ustedes el tiempo que nos brindan con el favor de su atención a todas las publicaciones de Steelers 360 que nos empeñamos todos en construir para ustedes con mucho cariño y dedicación.   Los invito a que nos dejen sus comentarios y observaciones en todos nuestros posts.   Hasta la próxima.

2 replies »

    • Te agradezco mucho tus palabras Xavi… ya casi tenemos a punto de turrón la de 78 y trabajo ya en la de 79 que espero que también sea de su agrado, misma que cerrará este primer ciclo de la década de los 70´s. La de los 80´s será un ejercicio editorial bajo el mismo formato pero hablando de una era muy complicada pero sumamente interesante y apasionante… te mando como siempre un fuerte abrazo… Saludos.

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