FRIÓS NÚMEROS: DE LAS SOMBRAS A LA LUZ (2a PARTE)

-Por Roberto Zúñiga Toscano

Amig@s de Steelers 360 y Steeler Nation México… dijo Albert Einstein “…Nosotros, – los mortales-,  logramos la inmortalidad en las cosas que creamos en común y que quedan después de nosotros…” 

No podría encontrarse mejor descripción de lo que -en los años subsecuentes al campeonato de 1974-, el trabajo de Chuck Noll y su equipo lograron con la franquicia de Pittsburgh, transformándola no únicamente en un equipo histórico y de época, sino en un modelo de éxito y fenómeno de transformación social.   Aún en día,  El modelo de trabajo de los Pittsburgh Steelers de los años 70´s sigue siendo motivo de profundo análisis académico siendo adoptado como modelo de fundamentos y liderazgo así como en el manejo de proyectos de alta envergadura en todas las disciplinas del pensamiento humano.   Noll y sus huestes son el más puro ejemplo de asertivo manejo de crisis tomando decisiones difíciles estando en la cima competitiva despojándose de eufemismos y falsos envanecimientos comprometidos por los más altos intereses de grupo.   Llegar hasta el punto de consolidación del campeonato de 1974 fue apenas el primer paso, pero como dice el refrán… lo difícil no es llegar… es mantenerse. 

La ciudad de Pittsburgh,sede del condado de Allegheny en Pensilvania-, es una de profundas raíces industriales, siendo la cuna de la floreciente industria de la fundición de acero cuando a mediados de 1870 el magnate Andrew Carnegie fundo la Carnegie Steel Company para satisfacer la cada vez más demandante necesidad de acero al carbón del país para las crecientes industrias ferroviarias y constructoras de su época misma que puso nuevamente a la ciudad en el mapa social y económico de los Estados Unidos.   La creación de la compañía dio empleo, -no sólo a ciudadanos locales que no encontraban trabajo en la industria minera de extracción de carbón mineral-, sino también a una amplia gama de trabajadores rurales provenientes de todo el estado así como de los estados vecinos como el petrolero Ohio de John D. Rockefeller.   Vieron florecer la industria, su auge, marchitarse, renacer y zozobrar sus fuentes de ingresos en distintas épocas durante más de 100 años… luchas sindicales como la de Homestead de 1892, la gran depresión de Octubre de 1929, Roosevelt y su New Deal en 1933, trabajos forzados para la maquinaria bélica de la WWII y la guerra de Corea de 1942 a 1954, el apogeo de finales de los 50´s, minas de carbón agotadas,  reducción de inversiones y la lucha por la igualdad de los derechos civiles en los 60´s marcaron fuertemente a la clase trabajadora de bajo estrato de Pittsburgh de 1865 a 1987.  

En 1974 la ciudad sufría una fuerte crisis de recesión económica y desempleo por la desleal competencia de los precios internacionales castigando la producción de acero de la ciudad.   En su gran mayoría, estos aguerridos y sufridos trabajadores eran el grueso de la afición con la que los Pittsburgh Steelers comulgaban desde sus orígenes y que encontraban -en el naciente éxito de su amado equipo-, un espejo de su propia construcción histórica transformados en un bálsamo a sus penurias y necesidades.   Art Rooney y Chuck Noll crecieron a la luz de muchos de estos eventos históricos y comprendieron -mejor que nadie-, la relevancia de la comunión entre el equipo y su afición transfiriendo esta elevada conciencia a sus jugadores que tomaron la estafeta combativa de la ciudad no sólo en el campo de juego, se volvieron también el rostro de desarrollos sociales tales como escuelas, talleres, centros de capacitación laboral y clínicas de atención a los menos favorecidos, todos siempre financiados por la familia Rooney y con los jugadores en primera línea de atención.  Esta es la comunión que la dinastía de Noll y Rooney cultivaron y es la identidad que el equipo ha tenido con la ciudad y sus habitantes desde entonces.

En 1975, para Chuck Noll el ambiente festivo por la obtención del campeonato termino con el silbatazo final del SB IX ya que -como lo declaró en una entrevista de vestidor a un reportero-, celebrarían poco tiempo y comenzaban a trabajar de inmediato a preparar la siguiente temporada señalando que “aún había mucho que mejorar” y no bromeaba.  Su esposa Marianne recuerda que se ponía a trabajar en los ajustes que el equipo necesitaba la misma mañana siguiente del final de cada temporada con la salvedad de los meses de junio donde siempre se dedicó -con religiosidad apostólica-, a disfrutar merecidamente de su familia.   El draft del 75 no fue el mejor siendo esta clase marcada por su pronta salida del equipo en menos de 2 años al no tener ninguno la calidad para competir con los titulares, comenzando por el pick 26 de 1era ronda el DB de Michigan Dave Brown y el pick 51 de 2da ronda el DE de Grambling University Bob Barber.  Sin embargo, llega como undrafted el DE de Eastern Michigan John Banaszak quien marcara una época con el equipo.

A pesar de no contar con talento de profundidad en varias posiciones, Noll sabía perfectamente donde debía enfocar su trabajo, comenzando por enseñar a Terry Bradshaw como administrar mejor la ofensiva.  Fue la mano dura y estricta de Noll la que comenzó a convertir a Terry -de un infantil y mimado jugador sureño-, en un tipo duro para los momentos críticos que enfrentaría el equipo y se refleja en sus números ese año con un 57.7% de pases completos, 2055 yds, 18TD y -por primera vez-, sólo 9 intercepciones para un Rating de 88%.   Pittsburgh termina nuevamente como campeón divisional con un récord de 12-2 (.857) en una cerrada temporada sobre los Cincinnati Bengals y sobre un rival divisional cuyos duelos todavía dominan pero comienzan a ser cada vez más incómodos: LOS HOUSTON OILERS del QB Dan Pastorini .  Mel Blount con 11int es el líder de la liga y designado jugador defensivo del año así como Franco Harris termina como el 2do en yardas con 1246 por detrás de las 1817 yardas del RB de Buffalo Bills O.J. Simpson. 

Al terminar como líderes divisionales y primer sembrado de la AFC, con las nuevas reformas de la liga de ese año ganan el derecho de recibir todos los partidos de postemporada en casa.  El juego divisional es una victoria contundente sobre los BALTIMORE COLTS del QB Bert Jones y el RB Lydell Mitchell a la sazón de 10-28.  La final de conferencia es ganada por segundo año consecutivo a los OAKLAND RAIDERS del QB HF Kenny Stabler y el WR Cliff Branch en un marcado juego defensivo 10-16, llegando nuevamente al SB, donde -en su edición número X-, nace una nueva rivalidad que se volverá histórica con un rival de la Conferencia Nacional: LOS DALLAS COWBOYS del HC HF Tom Landry y su estrella, un verdadero adelantado a su época… el QB HF Roger Staubach.   Dallas llega al juego como 4to sembrado de la NFC habiendo vencido en un cerrado juego a los MINNESOTA VIKINGS y fácilmente a los LA RAMS y partirán ligeramente favoritos por los expertos sobre el campeón defensor. 

Los estados de Pensilvania y Texas tienen algo en común: Una muy arraigada tradición de Football Universitario y Colegial con representantes estatales compitiendo a todos los niveles y en todas las divisiones desde la preparatoria hasta la NCAA, siendo literalmente dos distintas escuelas filosóficas de este deporte donde ambas aficiones profesan un amor que raya en el fanatismo religioso competitivo regional y que han tenido -desde entonces-, representación y rivalidad profesional de sus equipos en la NFL sumamente venerados.  

La ciudad de Dallas es una opulenta urbe arraigada en profundas raíces sureñas de la mano con su boyante economía petrolera, ganadera y financiera.  Siendo los Cowboys representantes de una afición que va de la clase media rural, comercial y alta empresarial o ganadera, tienen todos ellos en los Dallas Cowboys al común denominador de sus amores.    Llegaron a la vieja NFL en 1960 con el desenfado y desparpajo propios de la más pura filosofía texana.   Como en un mero ardid publicitario para popularizar al equipo, su gente de marketing y la prensa local deciden autonombrar a los Dallas Cowboys  “EL EQUIPO DE AMÉRICA”.  Por supuesto que la gente en Texas amo el slogan, pero también provocó una cascada de críticas acompañadas de una profunda animadversión entre muchas aficiones de la liga con la autoproclamación.  Pero en ninguna causo tanto descontento e indignación como en la afición de Pittsburgh, donde muchos veían al encuentro, -sin exagerar-, no sólo como la confrontación de los dos equipos más ascendentes de la liga, sino como -literalmente-, una clara confrontación en la lucha de clases cuyos paladines, debían poner en su lugar al usurpador capitalista y lavar la afrenta que la autoproclamación infringía reivindicando a la clase trabajadora.   Las terribles toallas amarillas -idea del comentarista en radio de los Steelers Myron Cope-,   surgieron al término de la temporada regular del 75 también como un ingenioso ardid comercial y publicitario que diera identidad a la afición, pero estos literalmente las adoptaron como una manifestación combativa de apoyo incondicional al equipo, y frente a Dallas, se hicieron sentir con toda su fuerza, viajando en largas y numerosas caravanas, muchos disponiendo hasta de lo que no tenían para llegar a Miami y algunos otros, no conseguirían boleto para entrar al estadio por lo que se manifestarían en bares de Miami y a las afueras del Orange Bowl durante todo el encuentro.  La Ciudad de Pittsburgh, literalmente se paralizo (por segundo año consecutivo) para poder presenciar donde fuera posible, el tan anhelado encuentro.

El juego no puede comenzar más parejo enfrentándose dos de las defensivas más dominantes de su época.  Dallas en el primer cuarto anota primero con un pase de Staubach a WR Drew Pearson y Pittsburgh empata el juego con un pase de Bradshaw a su TE Randy Grossman.  En el segundo cuarto Dallas se va al frente con un FG de Tony Fritsch y gana el momento anímico comenzando a dominar ligeramente a la línea ofensiva de Pittsburgh. 

Antes de concluir la primera mitad,  el K Roy Gerela falla un gol de campo.  El DB en ST de Dallas Cliff Harris da golpecitos al casco de Gerela en tono burlón agradeciéndole el haber fallado, situación de la que se percata  el LB en ST Jack Lambert quien reacciona de manera violenta protegiendo a su compañero y mandando al suelo a Harris que encendió los ánimos de los jugadores en una trifulca pero que fue tomado por el equipo de Pittsburgh como una afrenta volteando el momento anímico del juego. 

Con una impresionante reacción de la defensiva de Pittsburgh encabezada por Lambert, cierran los espacios a Dallas aunque el duelo sigue siendo muy cerrado. Un safety provocado al bloqueo de una patada de despeje en end zone por el RB en ST Reggie Harrison, 2 goles de campo de Gerela y un pase de anotación de 64 yardas de Bradshaw al WR Lynn Swann (Gerela falla el punto extra) sellan el encuentro a pesar de una tardía reacción de Dallas que acorta el marcador con un pase de anotación de Staubach al WR Percy Howard que fue suficiente terminando 17-21 en favor de Pittsburgh. 

Lynn Swann es designado el MVP del juego con 4 recepciones para 161 yardas y una anotación, siendo la primera una magistral prueba de atletismo y concentración y la segunda recepción una estampa inmortal de todos los tiempos.   A diferencia del SB IX, Bradshaw termina con una actuación a la altura a pesar de solo completar el 47.36% de sus pases pero con 2TDP y 0int para un Rating de 122.5% llevándolos a ser el tercer equipo en ganar de forma consecutiva el trofeo Vince Lombardi llevando a su afición al borde del éxtasis haciéndolos olvidar, aunque fuera por unas horas, las apremiantes angustias que la ciudad atravesaba.  No es exagerado decir que los Pittsburgh Steelers eran el más alto motivo de orgullo de la Ciudad y su nuevo rostro.  El mundo no ubicaría más a la ciudad de Pittsburgh tan sólo como la capital mundial del acero… era develada al mundo ahora como la casa de los flamantes Bicampeones del mundo

Sin embargo, en la cumbre y apoteosis de su éxito, la temporada de 1976 presentaría la primera gran crisis para los Pittsburgh Steelers desde la llegada de Chuck Noll.   Hablaremos particularmente de ella, -por su gran relevancia en la construcción de la dinastía-, en nuestra próxima publicación.  

Agradezco a todos ustedes su preferencia a las publicaciones de Steelers 360 en donde trabajamos y escribimos apasionadamente brindando lo mejor de nosotros para todos y cada uno de ustedes semana a semana.  Los invito a participar con sus comentarios en todos nuestros posts.   Hasta la próxima.

2 replies »

    • Pedro, agradezco muchísimo tus palabras y espero que también disfrutes las próximas entregas que con mucho cariño preparamos semana a semana en Steelers 360 para todos ustedes… Saludos

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