FRÍOS NÚMEROS: INTUICIÓN Y ESTADÍSTICA

-Por Roberto Zuñiga Toscano

Amig@s de Steelers 360 y Steeler Nation México, el comienzo de reestructuración para todas las franquicias ha comenzado y desde ahora se pronóstica un fuerte juego de estrategia para hacerse del mejor talento disponible en el mercado de primavera donde poder cimentar proyectos nuevos, consolidar otros y bueno… también destruirlos -y todo- en la medida que su respectivo CAP se los permita. Es una realidad que los números -más que en cualquier otra época-, son una herramienta fundamental del análisis y estrategia de este deporte y han demostrado su valía en las manos de los grandes estadistas y genios estrategas de todos los tiempos. Pero lo cierto es que no todas las historias de selección de talento son exitosas. Muchas veces, un jugador de grandes números colegiales o un jugador exitoso en un sistema no necesariamente vuelve a serlo a su arribo a la liga o al ser cambiado de equipo. Es primordial que tanto el HC y sus Scouts asistentes, -todos en coordinación con su GM -, hagan una evaluación numérica y estadística en función de su plan de trabajo anual al momento de planificar una temporada y al integrar nuevos elementos al talento existente en sus respectivos equipos. Sin embargo, la intuición también juega un
rol determinante y es ahí donde los grandes HC de todos los tiempos han marcado la diferencia de entre sus pares.

Es un don que no cualquiera tiene y es la razón de que existan sólo un puñado de jugadores relevantes y exitosos donde haya pesado más el instinto y la visión de un GM o un HC para que triunfaran contra todo pronóstico en esta la liga tan competitiva. Hoy hablaremos de tres casos donde a todas luces la decisión correcta vino -no únicamente de una promesa numérica-, sino también de una acertada intuición donde el HC o algún OC observaron y desarrollaron talento de un QB donde nadie más lo vio… cuando nadie apostaba un centavo por ellos… cuando nadie más los quiso… y donde todos ellos ganaron por lo menos un SB o llegaron a uno reconstruyendo sus franquicias encontrándolos -incluso-, en el contenedor de reciclaje.

KURT WARNER: EL DIAMANTE QUE VERMEIL SE ENCONTRÓ

Con un debut a la edad de 27 años, logra la temporada con la que muchos solo pueden soñar, pero su camino al éxito no fue nada sencillo. En la temporada del 94 ningún equipo le brinda una oportunidad ya que salía de una lesión jugando para Northern Iowa que mermo sus aspiraciones a pesar de ser nombrado en su senior year jugador ofensivo del año de la Gateaway Conference. Los GREEN BAY PACKERS lo prueban como undrafted en el training camp y es el mismo Steve Mariucci quien lo corta porque “No estaba listo” compitiendo por la posición con Brett Favre, Matt Brunell y el ganador del Heisman Ty Detmer. La necesidad económica para sostener a su familia lo hace probar suerte en el Football Arena para los Iowa Barnstormers en la temporada de 95 donde comienza a destacarse de forma notable y de donde logra dar sustento a los suyos después de pasar momentos terribles y muchas necesidades mismas que lo pusieron muchas veces al borde de abandonar sus sueños. En el 97 le es ofrecida una prueba con los CHICAGO BEARS que se pierde al sufrir una mordedura de araña durante su luna de miel y a la cual no puede asistir al tener comprometido su codo lanzador. Aun así, su crecimiento en el Football Arena le hace acreedor a una invitación formal en el 98 a jugar en la NFL Europa donde juega para los AMSTERDAM ADMIRALS siendo líder de la liga tanto en yardas como en pases de TD. Convence a su agente para que le consiga una última oportunidad de probarse con un equipo de la NFL y Dick Vermeil -HC de los St. LOUIS RAMS-, le da una oportunidad de probarse sin siquiera conocerlo y en la que el mismo Kurt piensa que la arruino juzgándose duramente por su desempeño.

Pero Vermeil sabía que tenía algo diferente y reconoció en Warner su talento, compostura y que era muy efectivo bajo presión quedando finalmente en el Roster como 3er QB detrás de Tony Banks y Steve Bono. Para el off season de 1999, los Rams liberan en la agencia libre a Bono y contratan al novato Trent Green, por lo que Warner queda como 2do QB del equipo. Trent se lesiona durante un juego de pretemporada y Warner queda como titular al frente de la ofensiva de los RAMS con el respaldo y confianza de Vermeil. Haciendo equipo con el RB Marshall Faulk y los WR Isaac Bruce y Torry Holt, Warner lleva a sus huestes a una impresionante temporada de MVP y que es coronada en el SB XXXIV y su designación de MVP del juego ante los CAROLINA PANTHERS con un récord de 4357 yardas y 41 pases de TD. Lo dicho, una temporada con la que sólo muchos pueden soñar. “el espectáculo más grande sobre la grama” fueron llamados. Nuevamente con una temporada de MVP, conduce al equipo hasta el SB XXXV ante NEW ENGLAND PATRIOTS y lo perderán a pesar de salir como amplios favoritos. De 1998 a 2003 tendrá 4 temporadas con más de 500 puntos de la mano del OC Mike Martz. Pasará también por los NEW YORK GIANTS en 2004 donde no se puede ajustar al sistema del HC Tom Cughlin y perderá la titularidad pero se convierte en el soporte y mentor de un joven Eli Manning demostrando -no sólo clase-, sino también un liderazgo desde la banca apoyando al equipo. Llega en 2005 a los ARIZONA CARDINALS donde es colocado como titular por el HC Dennis Green pero -al ligar una serie de desafortunados partidos-, pierde la titularidad con el novato Josh McCown. El joven comienza bien pero se ahoga bajo la presión y nuevamente Warner es puesto en los controles de la ofensiva. Su desempeño lo hace acreedor a una extensión de contrato siendo las temporadas del 2006 y 2007 muy buenas para él. 2008 comienza como 2do QB por debajo de Matt Leitnart pero en agosto es puesto al mando nuevamente de la ofensiva. De su brazo, los ARIZONA CARDINALS llegan por primera vez al gran juego en el SB XLIII después de un impresionante regreso de media temporada alcanzando un logro inédito para la institución y donde implanta récords de franquicia y de la liga llevándolos a un par de postemporadas más antes de su retiro en 2010 para dedicarse a su familia. Con 1 de 3 SB en su haber y siendo uno de los pasadores más prolíficos de la liga, es merecidamente inducido al salón de la fama en 2017 y es considerado por muchos expertos, el más exitoso Undrafted de todos los tiempos.

DOUG WILLIAMS: CUANDO TU HC SE LLAMA JOE GIBBS

Érase una vez… una era de oscurantismo donde se pensó que la gente de color eran grandes atletas, pero no grandes pensadores… una era donde los talentosos QB de piel morena universitarios terminaban en banca o cambiando su posición a receptores en la NFL al no tener ninguna oportunidad compitiendo con los QB de origen caucásico y -los pocos que existían-, sucumbían ante la infame presión mediática y racial que sobre ellos recaía. Si bien posiciones defensivas pensantes como la de los LB habían evolucionado desde los tiempos del gran Willie Lainier o la de los RB desde los tiempos del inmortal Jim Brown, existían aún voces a finales de los 70´s que dudaban que un QB de color pudiera tener éxito en el emparrillado profesional. Contemporáneo de Warren Moon, Doug Williams – quien provenía del pequeño condado de Zachary, Lousiana-, crece marcado por la ignominia de su época en el segregado Sur. Juega para su hermano mayor Robert Williams quien es el HC de su preparatoria y lo convence de dejar su portentoso brazo para el Football y no como lanzador de Beisbol. Juega en la pequeña Grambling State University bajo el mando de la leyenda Eddie Robinson y lleva de la mano a los Tigers a disputar tres campeonatos de la Southwestern Athletic Conference. Queda cuarto en la votación para el trofeo Heismann que queda ese año en manos de Earl Campbell. Se diploma como Educador y comienza su maestría antes del draft de 1978. Son los TAMPA BAY BUCCANEERS quienes le seleccionan en ese draft basados en el instinto y olfato de uno de los más grandes HC de todos los tiempos… el entonces OC de Tampa: Joe Gibbs.

Gibbs fue el único Entrenador de toda la liga quien lo visito e hizo scouting con él. Impresionado no sólo por su estatura (1.93m), su atletismo, su poderoso brazo y su desempeño en los drills, Gibbs queda altamente impresionado también por su preparación académica, inteligencia, de su ética de trabajo y compromiso. Joe Gibbs recomienda a Tampa Bay su selección para la primera ronda del Draft de 1978 y es así como llega al equipo en el pick 17 de ese año comenzando a romper hitos históricos al ser el primer QB de color en ser seleccionado en primera ronda. Antes de él, Tampa Bay sólo conocía derrotas y era uno de los equipos más débiles de toda la liga. Sus primeras actuaciones no fueron precisamente las mejores con un récord de 4-4 hasta el momento que le propinan una fractura en la mandíbula cortesía de la defensa de los LA RAMS. La siguiente es una muy buena temporada de ensueño para él y la franquicia pero que se frustra en playoff tras una nueva lesión de brazo provocada también por la defensa de los RAMS en la final de conferencia de 1979, pero sus logros lo convierten en el rostro de la transformación de su equipo. A pesar de llevarlos a playoffs en 3 ocasiones en 5 años, gana el salario mínimo y solicita un nuevo contrato por 600 mil dólares, a lo que el dueño se niega y le ofrece sólo 400 mil lo que lo dejaría lejos del valor real de mercado de QB de la liga de la época. Decide dejar al equipo e -increíblemente-, no recibe ofertas de ninguna otra franquicia, por lo que decide jugar en 1984 con los OKLAHOMA/ARIZONA OUTLAWS en la liga USFL donde a pesar de un primer año difícil, muestra mejoras y termina con buenos números su estadía de segundo año en la liga sin ser renovado contractualmente al desaparecer la USFL. Su buena estrella no lo abandona y es el mismo Joe Gibbs, -quien ahora es el HC de los WASHINGTON REDSKINS-, quien lo contacta previo a la temporada de 1986 (y nuevamente es el único HC que lo busca), y le ofrece ser el backup de su QB titular Jay Shroeder. Williams sin pensarlo acepta y regresa sumamente comprometido con su mentor y quien siempre ha apostado por él. Shroeder es un talento emergente que sustituye al otrora QB campeón Joe Theismann quien se retira muy joven por una seria lesión. La relación con Shroeder se vuelve tensa cuando por lesión Williams lo sustituye, pero cuando tiene que entrar de relevo en tres ocasiones, gana los juegos. Sin embargo, pierde 2 en los que entra de titular y Gibbs decide colocar nuevamente a Shroeder ante la tristeza de Williams. El equipo capitaneado por Bostic, Grimm y McKenzie respalda a Doug y hace hincapié en que todos se sienten más cómodos y seguros con su liderazgo por lo que -aunque Shroeder es el titular-, Gibbs comienza a dar más oportunidad a Doug de jugar en relevo luciendo cada vez mejor. Previo a la última fecha del calendario regular de 1987, -con sólo 2 juegos previos de temporada jugados como titular contra los Atlanta Falcons y LA Rams-, Joe Gibbs toma una de esas decisiones de alto octanaje que sacuden la liga: decide que enfrentaran el último juego y todo el Playoff con Doug Williams como QB titular llevando los controles de la ofensiva de los Redskins. Esto motiva muchísimo al vestidor (con la única segura excepción de Shroeder), y con la confianza del equipo -y el respaldo de Gibbs-, Doug los conduce brillantemente hasta el SB XXII donde tiene una de esas actuaciones de época marcando -tan sólo en el 2do cuarto-, 340 yardas y 4 pases TD en un regreso épico en desventaja de 0-10 que termina con una masacre sobre los DENVER BRONCOS de John Elway 42-10. Hay que señalar que Denver era ampliamente favorito en la línea y que incluso, muchos analistas juraban se comerían vivos a los Redskins con todo y uniforme. Williams se convierte en el primer QB afroamericano en ganar el gran juego y ser nombrado MVP del mismo, rompiendo con todos los paradigmas de ignominia que sobre su raza existían y abriendo las puertas para la llegada de futuras estrellas a la posición de QB como Randall Cunningham, Steve McNair, Michael Vick, Russell Wilson, Patrick Mahomes o Deshaun Watson. Williams paso de ser un jugador luchando contra todo y todos a ser un ganador y un ícono cultural que comenzó a romper hitos para las futuras generaciones. Joe Gibbs siempre será recordado como el inmortal genio ofensivo que gano 3 SB con tres diferentes QB (Theismann/Williams/Rypien), quien creo la posición de H-back en Washington, quien tuvo la visión como OC junto con el gran Don Coryell de reinventar la posición de TE en San Diego y -por supuesto-, en ser el único en apostar por el talento de Doug Williams cuando nadie más lo hizo.

JIM PLUNKETT Y UN ALQUIMISTA LLAMADO TOM FLORES

Si para los jugadores que provenían de etnias minoritarias ya era un verdadero vía Crucis durante los 60´s y 70´s -donde tanto trabajo había costado acceder para los afroamericanos-, poder formar parte de una escuadra de la NFL, que les platico lo ínfimas que eran las probabilidades de poder convertirse en un HC de franquicia o QB para los latinos y los indios americanos. La historia del legendario HC Tom Flores de los OAKLAND/LA RAIDERS no sólo es digna de una columna entera por todo lo que tuvo que luchar y vencer durante su exitosa e impresionante carrera como QB, AC y HC (en cada una de ellas campeón de SB). Su obra y milagros bien pueden comenzar señalando que formo -literalmente de outlaws rechazados de muchos equipos-, una franquicia de época de la AFC que compitió dignamente contra las poderosas franquicias de su tiempo en la NFC robándoles 2 de los 8 campeonatos con los que dominaron con supremacía la década de los 80´s… y lo hizo del brazo de uno de los QB más subestimados que han existido: el veterano Jim Plunkett.

Plunkett comienza su carrera proveniente de Stanford University con todas las credenciales que ser el pick No.1 de primera ronda del draft otorga, y es seleccionado por los NEW ENGLAND PATRIOTS en 1971 siendo el primer nativo americano de origen en ganar el trofeo Heisman. A pesar de una buena primera temporada donde logra el segundo lugar de la división este de la AFC, sus números bajan drásticamente en su segundo año y los subsecuentes dos -a pesar de su talento-, son decepcionantes al no contar con receptores de calidad y una línea ofensiva que pudiera protegerlo. Es transferido en canje por el QB Tom Owens y varias selecciones colegiales de 1era y 2da ronda por dos años antes del draft del 76 a los SAN FRANCISCO 49´ers. Comienza con fantásticos logros al comienzo de la temporada pero se desploma fastuosamente al cierre de esta (6-1 a 8-6). Con la llegada del HC Bill Walsh -quien apostaba por un joven Joe Montana-, Es desechado literalmente de la organización y puesto en el mercado en 1978 por los 49´ers donde el único HC que lo contacto para el equipo de prácticas y posteriormente QB Back Up fue Tom Flores de los OAKLAND RAIDERS. El ánimo de Plunkett no era el mejor al llegar al equipo. Había pasado de ser un jugador universitario de elite a un jugador promedio de 2do equipo detrás de Dan Pastorini, teniendo pocos snaps pero siempre un jugador al que Flores convenció de que llegaría su momento y en quien tenía mucha fe. Esta sería puesta a prueba cuando por una fractura, Dan Pastorini sale del campo y entra Plunkett -de 32 años-, a sustituirlo lanzando 5 intercepciones en la derrota de OAKLAND ante su acérrimo enemigo divisional los KC CHIEFS. Sabedor de que su joven QB Marc Wilson no tiene aún las tablas para competir, Flores apuesta por la titularidad de Plunkett quien los lleva en la temporada de 1980 a 9 de 11 victorias amarrando un lugar de comodín en el Playoff donde se convierte en el primer QB de origen nativo americano en ganar el gran juego y ser nombrado MVP del SB XV así como el 2do de cuatro en ganar el Heisman y el SB. Así mismo, OAKLAND será el primer equipo Wild Card en ganar un SB. Las temporadas de 81 y 82 son marcadas por lesiones y nuevamente regresa al Back Up hasta la temporada del 83 cuando nuevamente debe tomar los controles por un lesionado Marc Wilson, llevando sorprendentemente a los RAIDERS (entonces de LA) a ganar el SB XVIII ahora frente a los WASHINGTON REDSKINS de Joe Gibbs que eran considerados amplios favoritos y una verdadera aplanadora. Continúo jugando hasta su retiro en la pretemporada de 1988 por complicación de una cirugía de muñeca. Al igual que Williams, Jim Plunkett rompió hitos y paradigmas bajo la tutela de un grande como Tom Flores. Aunque suene difícil de creer, son la única dupla QB/HC elegible con dos victorias de SB que no han sido inducidos al salón de la fama generando una fuerte controversia entre los expertos por sus merecimientos.

Como podrán ver, el talento puro no logra por sí sólo campeonatos, el compromiso y el trabajo duro si lo hacen cuando al frente existe gente que sabe detectar talento y no escatima en dar una oportunidad a los jugadores que  por cualquier razón o circunstancia-, no son del gusto y apreciación de muchos cazatalentos. Cada uno de estos extraordinarios jugadores y sus históricos coaches, dan prueba fehaciente de ello. Es como siempre un gusto saludarlos y compartir con todos ustedes.

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