Opinión: ¿Que le pasó a la OL?

-Por Carlos Ortega

Amigos de Steelers 360 tras la tempestuosa temporada y lo inofensivo de nuestra ofensiva se han señalado muchas culpas (casi todas recaen en el OC Randy Fichtner, y con justicia). Y uno de los escenarios más comunes ha sido señalar el bajón de la OL durante la temporada 2019

Obviamente quien ha sido señalado como el mayor culpable es el OLC Shaun Sarrett quien cumplió su primer temporada en la posición tras varios años siendo el brazo derecho del legendario Mike Munchak.

Pero si van a señalar a Shaun Sarrett como el chivo expiatorio de todos los problemas de la OL, estarían en un error. Sarrett es un tipo que se ha hecho responsable de su trabajo, obviamente tiene su parte de responsabilidad y seguramente se hará responsable de cualquier consecuencia. Señalarlo como el gran culpable y pedir su cabeza (como acostumbra una buena parte de la afición) es ver el árbol e ignorar el bosque.

Hay muchos factores que contribuyeron al bajón de la OL, adicionales a Sarrett. El OLC créanme que es el menor de los problemas.

EL FACTOR EDAD

La OL de los Steelers ha empezado la curva descendente producto de la edad. Excepto Feiler (tendrá 28 años al iniciar la siguiente temporada) todos pasan los 30 años, siendo Ramón Foster el más veterano (34 años recién cumplidos y un fuerte candidato a ser cap casuality). Maurkice Pouncey (31 años para la siguiente temporada), Alejandro Villanueva (32 años próximamente), y David DeCastro (30 recién cumplidos) complementan la OL.

Por lo general los OL mejoran con la edad, pero el problema es que irremediablemente los jugadores que pasan los 30 años decaen en sus condiciones físico-atléticas. Y tienen que enfrentar a pass rushers cada vez más rápidos, explosivos y jóvenes. Algunos como Pouncey y especialmente DeCastro tienen las condiciones técnicas para compensar esto, pero otros como Foster, Villanueva y eventualmente Feiler se ven lentos, torpes y faltos de recursos técnicos ante rushers más veloces y más violentos.

Karl Roser / Steelers.com

EL DISEÑO

Hace unos meses el LT Alejandro Villanueva comentaba: “Está es una OL diseñada para proteger al QB”. Nada más cercano a la verdad. En su afán de extender la carrera de Ben Roethlisberger y seguir “viviendo y muriendo de su brazo” el staff se empeñó en diseñar una OL para protegerlo.

Y vaya que lograron la mejor OL para cumplir con ese cometido de salvaguardar la integridad de Ben. Pero este diseño generó que se perdiera el equilibrio entre las capacidades de protección y las capacidades de bloqueo para poder correr el balón. Roethlisberger estaba a salvo pero los RBs tenían muchos problemas para poder correr. Y no hay nada mejor y más efectivo que una ofensiva equilibrada. Balance.

Karl Roser/Steelers.com

Tan es así que desde 2007 los Steelers NO se ubican en el Top 10 de ofensiva por carrera. No, ni el gran Mike Munchak fue capaz de lograr una ofensiva terrestre dentro del Top 10 en sus 5 años como OLC. No, tampoco teniendo a Le’Veon Bell y su talento durante 5 años (4 de ellos con Munchak) nuestro juego terrestre pudo estar en el Top 10.

Faltó balance. Faltó equilibrio en el DISEÑO.

(Photo by Justin K. Aller/Getty Images)

TIMING

La OL es una auténtica UNIDAD. Es decir, tienen que funcionar como si fueran uno solo. Requieren perfecta sincronía. Y con elementos que tienen tanto tiempo jugando juntos, es lógico que tengan timing y funcionen como reloj.

Sin embargo lo peor que le puede suceder a una OL son los cambios. Especialmente los cambios de QB. Recordemos que es una OL diseñada para un hombre en particular: Ben Roethlisberger. Están acostumbrados a su tono y ritmo de voz, a sus pasos hacia atrás. Están diseñados para jugar con y para Ben.

¿Que pasa cuando Ben cae lesionado? El caos. Ahora hay que tomar un timing diferente, escuchar un tono y un ritmo de voz diferente y un juego de pies diferente. Pero lo peor viene después, cuando Rudolph cae lesionado primero y es sustituido después. Por segunda vez en la misma temporada hay que acostumbrarse a algo nuevo, ahora con Hodges. Demasiados cambios. Y la química y sincronía de una OL con su QB no se logra de la noche a la mañana.

Y quién más resintió esto fue Pouncey que experimentó más problemas que nunca en su carrera con los snaps en shotgun. Recordemos que la relación QB/C es una relación tan íntima como un matrimonio (y no por el hecho de que le agarre las nalgas numerosas ocasiones en cada partido). Esto fue más que evidente cuando se lesionó Pouncey contra Jets pues a la siguiente jugada, la falta de timing llevó a Finney a pisar a Rudolph quien salió lesionado y terminó su temporada.

A los cambios de QB, agreguemos que los Steelers usaron durante la temporada a SEIS RBs diferentes. De esos 6, tres llegaron al roster activo con la temporada iniciada (Edmunds empezó en PS, Brooks-James llegó de la calle y Whyte fue “robado” a Bears). De los tres que iniciaron la temporada, dos fueron operados (Snell y Samuels) y Conner tuvo una lesión que lo dejo fuera 5 partidos. Y de la pérdida de Nix, mejor ni hablemos (aunque don Fichtner ya sabemos que no lo utiliza como debiera)

¿Así como se puede tener timing?

BEN LESIONADO

Sin duda el mayor factor para el bajo nivel de la OL fue la lesión de Ben. Eso lo cambió todo pues como dijimos, es una OL diseñada para él. Pero no es lo único. Esto también afectó y benefició a los rivales.

¿Ustedes creen que los DC de los equipos rivales se hubieran atrevido a poner 8 hombres en la caja con Ben en la cancha? Por el contrario, sus safeties siempre hubieran jugado al fondo.

¿Ustedes creen que los equipos rivales hubieran mandado la enorme cantidad de blitz que mandaron estando Ben y sabiendo que los podía vacunar antes de acercarse? No, definitivamente no

Pero esto también afectó nuestra ofensiva, pues suponía que ahora sí Fichtner tendría que convertirse en un verdadero HC. ¿Ustedes creen que estando Ben hubieran mandado la cantidad de formación jumbo que mandaron Fichtner y Tomlin? No, tampoco lo creo. ¿O creen que hubieran abusado del wild cat en presencia del cachetón? No, ni pensarlo

CONCLUSIÓN

Shaun Sarrett es un OLC, no es dios. Es un tipo trabajador pero no podía controlar la serie de eventos desafortunados que fue la temporada. Es un muchacho inteligente pero que no tiene poder de decisión, es decir que el manda los esquemas de bloqueo que le pide su jefe (Fichtner).

Y aún así, con todos estos problemas la OL dirigida por Sarrett le dio a los QBs jóvenes tiempo suficiente en el pocket. Para darnos una idea, en 2018 el tiempo promedio en el pocket de Ben antes de colapsar el bolsillo fue de 2.1 segundos. En 2019 el tiempo promedio de Rudolph en el pocket fue de 2.6 segundos y de Hodges fue de 2.5 segundos.

Me parece que la gran asignatura y el gran reto de Shaun Sarrett para 2020 es devolverle el equilibrio a su OL. Necesitamos una OL capaz de proteger al QB y de bloquear para los RBs. Necesita hacer lo que su maestro Mike Munchak no pudo. Necesitamos BALANCE.

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