La nueva temporada

-Por Carlos Ortega

Amigos de Steelers 360 estamos a escasas horas de que se abra la temporada 2019 de nuestros Steelers y como cada año los aficionados renovamos nuestra fe en el equipo y nuestra ilusión de que ganen el campeonato (o nuestra amargura y frustración, ya saben, de todo hay en la viña del Señor). Y tras todos los movimientos en el offseason por fin sabremos si nuestras expectativas eran altas o cortas, y sobretodo sabremos si nuestras expectativas son o no satisfechas.

Y es que la expectativa lo cambia todo. Y la expectativa nos brinda dos escenarios, el mejor y el peor. Pues bien amigos, en este post vamos a repasar 3 aspectos que han generado cierta expectativa en algunos (o muchos) de nosotros en vistas a mejorar respecto a lo mostrado en las temporadas anteriores y que tendrán una incidencia decisiva en la temporada:

BALANCE OFENSIVO

Un problema muy grave en la temporada anterior fue el inexistente balance entre el ataque terrestre y el ataque aéreo. Todo estaba puesto en el brazo de Ben. “Morimos o vivimos del brazo de Ben” recitan muchos como mantra. Sin duda depender del brazo de un hombre de 37 años no es lo más sabio, pues aunque haya lanzado 5,000 yds la temporada pasada, esto fue generado por la brutal cantidad de pases que lanzó. Y además terminó siendo el QB con más INTs. Necesitamos balance porque 689 pases contra 345 carreras es un exceso.

Mejor Escenario: Ben decide ceder su protagonismo (más NO su liderazgo) y su postura de diva cambia. Se da cuenta que para ganar es necesario repartir la cantidad de jugadas por tierra y por pase. James Conner y Jaylen Samuels toman ritmo y se constituyen en un tándem interesante complementados por Snell en jugadas de corto yardaje. Este nuevo balance provoca que las defensivas se preocupen por la carrera y los hace vulnerables al pase, especialmente en trayectorias largas. El equipo regresa a playoffs, descansando en la semana de Wild Card y llegando muy lejos en playoffs

Peor Escenario: Randy Fichtner es incapaz de convencer a su QB de las ventajas de tener balance. Ben Roethlisberger sigue rompiendo récords personales pero el ataque es tan predecible que es más sencillo para las defensivas rivales hacer lecturas y provocar pérdidas de balón. Nuevamente Ben es líder en pases interceptados. James Conner es incapaz de tomar ritmo recibiendo menos de 10 acarreos por partido y su promedio de yardas (junto con su confianza) se va al suelo. El “running by comitee” se va al diablo. Ben termina lesionado por extender una jugada en la que alcanzan su tobillo/rodilla. Nuevamente nos quedamos sin playoffs o cuando mucho llegamos al Wild Card.

DISTRIBUCIÓN DEL TRABAJO Y APROVECHAMIENTO DE RECURSOS

De los 675 pases que se lanzaron en la temporada anterior, 334, (casi 50%) fueron repartidos sólo en dos receptores (JuJu 166 y AB 168) y esto provocó sobretodo en el caso del difunto, que arriesgara de más el balón.  Detrás de ellos quienes más targets tuvieron son McDonald y Conner (72 y 71 respectivamente). El WR3 en targets terminó siendo Switzer con 44 targets. Entre Washington, DHB, Rogers y Hunter en conjunto no llegaron a los 44 targets de Switzer. En las carreras, se quedaron con Conner como caballito de batalla y cuando tuvieron que echar mano de Samuels no lo hizo mal. Pero debido a la falta de balance ofensivo se convirtieron en un recurso mal aprovechado. Pudimos tener un tándem de TEs impresionante pero se centraron en Vance McDonald que recibió casi el doble de targets que James.

Mejor Escenario: Con un juego balanceado JuJu baja ligeramente su producción de targets pero se consigue tener otros dos WRs con mínimo 80 targets cada uno. y por lo menos uno más cercano a las 50 targets. Es decir que la producción de Brown y James se reparte entre tres elementos y no en uno sólo, lo cual vuelve menos predecible su distribución de targets. Como parte del balance del equipo, al final Conner tiene por lo menos 20-22 acarreos en cada partido por 8-10 de Samuels con lo cual se le cambia el ritmo a las defensivas rivales

Peor Escenario: Ben y Fichtner quieren convertir a JuJu en otro Brown por lo que recargan el juego en exceso sobre él, especialmente en las jugadas más difíciles. Los rivales comienzan a mandarle dobles y triples coberturas y esto provoca que una vez más Big Ben se convierta en el QB con más INTs en la liga al insistir ir siempre con Smith-Schuster. Debido a la mala distribución del trabajo y a la poca variedad en los roles, Washington queda encasillado como depp threat y empieza a ser considerado un bust. El ataque terrestre vuelve a ser secundario y la producción de Conner baja, además de que lo usan como caballito de batalla y termina lesionado.

JUGADAS GRANDES A LA DEFENSIVA

El equipo consiguió la temporada pasada volver a ser el líder en sacks de la liga y uno de los mejores en la presión, pero poco supieron capitalizar. Por un lado se consiguieron algunos FF pero el único que logró mas de un fue Watt. Y aún así la producción fue raquítica pues esos 12 FF en total (6 de Watt) son una suma muy pobre para la cantidad de presión hacia el QB rival. Por otro lado tenemos el tackleo, que tampoco fue agresivo aunque mejoró mucho el número de tackleadas falladas respecto a 2017. Y finalmente a pesar de la gran presión a los QBs rivales, los elementos de perímetro sólo pudieron capitalizar 8 INTs en la temporada y tuvieron más drops que otra cosa. Resultado: balance negativo entre los turnovers ofensivos y los que consiguió la defensiva

Mejor Escenario: Ante la presencia de Haden, los rivales intentan recargar el juego aéreo sobre Steven Nelson y este se convierte en el primer CB desde 2004 en conseguir por lo menos 4 INTs en una temporada. Joe Haden se mantiene sano y logra un par de INTs en lo poco que lo buscan. T.J. Watt y Bud Dupree logran una temporada de por lo menos 20.0 sacks en conjunto y por lo menos 10 FFs. Esas jugadas grandes son bien aprovechadas y se logran recuperar buena cantidad de fumbles. Devin Bush consigue por lo menos 3 INTs y es una constante amenaza cada vez que los rivales buscan a sus TEs. La llegada de Bush contagia a Williams quien empieza a fallar menos tackleos y a ser más agresivo.

Peor Escenario: Se logran nuevamente una gran cantidad de sacks pero ni Nelson ni Haden logran concretar las INTs.  Haden pasa la mayor parte de la temporada lesionado o disminuído. Nuevamente hay fallos en la comunicación en la defensiva lo cual provoca mucha confusión en coberturas y los pases llegan a los WRs rivales gracias a pérdidas en la zona. Devin Bush falla muchos tackleos y es vencido por cualquier TE1 por lo que no logra establecerse como titular. La pretemporada de Dupree fue un espejismo y al final pierde la titularidad con Adeniyi. El equipo usa muy poco a Hargrave como ancla y eso ayuda a las ofensivas rivales. Mike Hilton tiene otra mala temporada y nos cuesta un par de partidos.

CONCLUSIONES

Amigos, estas son apenas 3 de las mejoras necesarias que señalamos anteriormente y los escenarios posibles. Claro, tampoco todo es blanco o negro. Hay tonos de grises pero quise pintar escenarios radicalmente opuestos. Por eso lo puse como “mejor escenario” y “peor escenario”

Afortunadamente ya faltan horas para que podamos empezar a disfrutar y ¿porque no? sufrir con lo que nos depara esta nueva temporada de nuestros Steelers

**Images from Steelers.com**

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