Steelers: Los retos de la ofensiva para 2019

-Por Carlos Ortega

Amigos de Steelers 360 así como históricamente la piedra angular de nuestro equipo es la defensiva, la ofensiva siempre ha estado ahí para apuntalar. Sin ofensiva no hay la mayoría de los puntos, sin la ofensiva no hay control del balón, sin ofensiva no hay control del terreno y sin ofensiva no hay control del reloj. Y tener una ofensiva competente y competitiva es lo que le ha permitido a los Steelers tener seis Trofeos Lombardi en sus vitrinas. La defensiva es la piedra angular y quien la apuntala es la ofensiva. Es un equilibrio perfecto.

Pues bien, en este espacio toca hablar de los retos que se le presentan al staff y jugadores ofensivos de cara a la temporada 2019. Y no son pocos, ni son sencillos de lograr a pesar de que en los últimos años el equipo ha puesto muchos de los huevos en la canasta ofensiva pues hace un año teníamos (literalmente) la “ofensiva de los 100 millones de dólares”. Hoy se ha equilibrado un poco la situación por algunas salidas y eso es bueno:

RECUPERAR EL BALANCE

Está es probablemente la tarea más dura que enfrentará Randy Fichtner en su segundo año como OC: recuperar el balance entre el juego terrestre y el circo aéreo. Y la principal complicación viene por parte de su líder y capitán ofensivo Ben Roethlisberger. Todos sabemos que Ben es una diva (y así lo aceptamos y lo queremos un chingo) a quien le gusta ser el gran protagonista y le encanta ver por sus números. Y está bien. El problema es cuando por conseguir esos números se pierde el balance.

Y 689 pases lanzados contra 345 jugadas de carrera hablan por si mismos de esa falta de balance. Ese fue el precio de que Ben consiguiera una temporada de 5,000 yds lanzando el balón. Nuestros Steelers fueron #1 del ranking en intentos de pase y #31 en intentos de carrera. Polos opuestos. Planificación radical.

Y ese me parece que es el mayor reto de Fichtner: convencer a Ben de ceder el protagonismo, mas NO el liderazgo.

Comparemos el balance entre pases y carreras del año 2018 con los años en que el equipo llegó al SB de la mano de Big Ben (no lo comparo con los SBs de Bradshaw porque era otra NFL). Y muy importante, voy a poner los intentos de pase totales hayan sido o no lanzados por Ben pues estamos hablando del balance ofensivo, no del QB:

AÑO #PASES #CARRERAS DIFERENCIAL
2018 689 345 +344
2010 479 471 +8
2008 506 460 +46
2005 379 549 -170

Como podemos ver, el desbalance en 2018 es IMPRESIONANTE pues la diferencia entre pases y carreras es prácticamente la misma cantidad que el equipo corrió el balón. Es decir que estamos hablando de un 66% de pases. Los años con mayor balance fueron curiosamente con Bruce Arians como OC (2008 y 2010) a quien muchos (yo el primero) acusamos de haber sepultado la tradición Steeler del juego terrestre (y si lo hizo, pero en 2011). Y en 2005, segundo año de Ben, era obvio que el juego por tierra predominara.

Hoy Fichtner debe encontrar balance. Ya no está Brown quien exigía mayor protagonismo y tiene 3 RBs que pueden cargar al equipo y contribuir a quitarle presión a Ben y atraer a las defensivas rivales. Muchos nerds fans de los analytics dirán que es más efectivo el juego aéreo y tienen razón dada la cantidad de yardas por jugada que se pueden lograr. Pero poner el balón en el aire siempre será un riesgo.

¿Que tanto riesgo? De acuerdo al número de veces que tuvo el balón en sus manos, James Conner perdió el 1.48% de balones (4 fumbles) que tocó. En el caso de Jaylen Samuels (1 fumble) perdió el balón en el 1.21% de las veces que tocó el balón. Y Ben Roethlisberger (quien evidentemente toca más veces el balón) lo perdió, ya sea por fumble (no cuentan los recuperados) o por INT en el 1.74% de sus jugadas. Podemos pensar que está dentro de lo normal. El problema viene cuando lanzó INT en el 2.4% de las ocasiones que buscó a sus receptores.

Steelers.com

DISTRIBUCIÓN DEL TRABAJO

Se perdió a AB y es imposible de suplir. Eso ya lo hemos dicho muchas veces. Sin embargo hoy tiene un cuerpo de WRs versátil y muy flexible para poder hacer variantes y que sean esas variantes y no un sólo jugador quienes suplan a Brown. Es decir, repartir el trabajo. De nada nos sirve tener dos WRs de +1,300 yds cada uno. me parece un poco más útil tener un WR de +1,000 yds y tener a 3 o 4 alrededor de las 500 yds. Esto lograría que la ofensiva aérea sea menos predecible y por ende, más difícil de interceptar.

Sin embargo si será importante establecer especialmente quienes serán los WRs #2 y #3. Este año no hablamos del “arsenal de Ben” ni de la unidad de WRs más talentosa de la liga, pero no deja de ser una unidad muy interesante por lo que puede ofrecer.

El reto del staff ofensivo es NO convertir a JuJu en un nuevo AB. Bueno si, pero NO recargar el juego aéreo únicamente en el egresado de USC.

APROVECHAR LOS RECURSOS

Esto también viene a colación con el balance. Me parece que por desgracia e staff ofensivo NO confiaba plenamente en Conner o por lo menos en sus capacidades físicas. Así como tampoco confiaban en la novatez de Samuels. Hoy creo que tienen que darse cuenta que Conner es confiable y Samuels también. Y no sólo hablo del juego terrestre sino de su capacidad para proteger al QB y salir como escape.

Por desgracia en 2018 el #2 era Ridley, quien perdió toda la confianza del staff con sus fumbles, a pesar del brillante partido que dio ante Patriots. Hoy, para cubrir esa baja el equipo ha tomado en la figura de Benny Snell Jr a un muchacho que puede por fin completar un tandem poderoso de RBs y empezar a correr el balón en comité. Y hacerlo de esta manera es benéfico para el aprovechamiento de recursos y el mantenimiento del equipo.

Me explico. Dividir los acarreos (inequitativamente, pero dividirlos) puede aumentar las posibilidades de que Conner quien es hoy indiscutiblemente el RB1 del equipo, llegue sano a la recta final de la temporada y los playoffs. En cambio, cargarle el +90% de los acarreos al egresado de Pitt, incrementaría el chance de que llegue una lesión. Además de esto, el hecho de balancear el ataque incrementando el número de acarreos resulta en un aprovechamiento de un recurso vital de nuestro equipo: la OL. Si de por si ya está bien rankeada en protección del QB, aprovechar e incrementar el juego terrestre sería un upgrade en su rendimiento y se estaría aprovechando un recurso importante. Y dentro de este aprovechamiento de la OL, estará el mejorar una cuestión que puede matar los drives ofensivos: hay que llevar los castigos al mínimo, especialmente los holdings.

CONVERSIONES DE 3er DOWN

Los números de 3er down NO fueron malos en 2018 pues se tuvo un buen porcentaje de conversiones con el 44.4% (#8 del ranking con 88/198). Para tener un parámetro, el #1 del ranking logró el 48.6% (104/214). Sin embargo ese 4.2% es una diferencia considerable y deberán acercarse en orden de tener una ofensiva más efectiva.

Me parece que el reto de Fichtner nuevamente tiene que ver con el balance ofensivo. En la medida en que en 1er o 2o down se logre acercar más al equipo a recorrer las 10 yardas, más alta podría ser esa efectividad. Pero si en 1er down lanzas un pase incompleto y en 2o down sólo consigues 3 yardas por tierra, entonces tendrás un 3er down más difícil de convertir. BALANCE

CONCLUSIONES

No puse nada respecto a los TEs porque es un recurso limitado en el equipo en este momento y dependerá de los jugadores que dan profundidad a la posición el poder dar un paso al frente. Tampoco puse nada respecto a la efectividad en Zona Roja pues en este apartado se tuvo un gran 2018 y si bien habrá que mejorar, realmente no me parece un reto como tal. Hay que seguir por el mismo camino. Tal vez el reto en el caso de la Zona Roja sea igual que con los WRs: en 2018 se recargó mucho la definición en RZ en Brown y Conner. Hoy se debería distribuir la carga en el equipo.

Mandatory Credit: Charles LeClaire-USA TODAY Sports

Mucho trabajo le espera a Randy Fichtner y su staff para pulir los detalles y mejorar una unidad ofensiva que ya era buena y funcionaba bien, pero que ha perdido al jugador en el que Ben más se recargaba. Es cierto que son detalles, pero un detalle puede marcar la diferencia entre la élite y el peor desempeño. Y ya no digamos entre ganar y perder.

Sin embargo y a pesar de todo lo que se ha hecho bien, el gran reto y la palabra clave para el OC y su staff se llama BALANCE

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.