Semana 1: Lo bueno, lo malo y lo feo

-Por Carlos Ortega

Amigos de Steelers 360 llegó el ansiado debut pero por desgracia el resultado no fue lo ansiado y esperado por todos nosotros pues al final no se logra el triunfo ante un rival que está de algún modo acostumbrado a perder (1-31 en las últimas dos temporadas). Sin embargo como aficionados el primer error es creer que las cosas seguirían igual para los Browns. De hecho las posibilidades de que el rival no perdiera eran más altas con el correr de los partidos y finalmente lo lograron, no perdieron. Y ayer vimos sobre la cancha un equipo (Steelers) que no quiso ganar y se ahogó en sus propias fallas y otro equipo (Browns) que no supo ganar a pesar de su urgencia y deseos.

En cuanto a la lectura del funcionamiento de los Steelers es engañosa y podemos señalar dos vertientes: en el plano individual hubo actuaciones muy destacadas pero también muy malas lo cual dio como resultado un funcionamiento colectivo deficiente y engañoso.

Por un lado se dice que la ofensiva jugó muy mal pero la realidad es que NO lo hizo tan mal pero las actuaciones deficientes y flojas de Antonio Brown y Ben Roethlisberger (máximas figuras de dicha ofensiva) lo hace ver peor de lo que en realidad fue. Se tuvo contundencia en zona roja (2 de 3) y contundencia en zona de gol (2 de 2), sin embargo para la cantidad de posesiones y oportunidades que se dieron, los viajes a dichas zonas del campo fueron pocos y el balón lo estuvieron moviendo en zonas irrelevantes. Y a la hora de definir el partido en OT la realidad es que se movió el balón y se puso a Boswell en distancia propicia. El resto de la historia ya la conocemos

Por el otro lado todo mundo alabó la labor defensiva del equipo pero la realidad es que el trabajo NO se hizo del todo bien, sólo que las excelentes actuaciones de Watt, Hilton y Davis lo hicieron ver mejor de lo que en realidad fue. Por momentos se defendió bien, pero en la zona roja se permitió que en 2 de 3 viajes del rival el balón terminara en TD y en la única ocasión que llegaron los Browns a zona de gol lo transformaran en 7 puntos. Si, es cierto que la mayor cantidad de las veces se mantuvo al rival en zonas irrelevantes pero hubo fallas en la zona final, amén de que la defensiva fue arrastrada 70 yardas en una sola serie sin que el rival siquiera intentara buscar un pase.

Como podemos ver, ni la ofensiva fue lo mala que se pretende ver, ni la defensiva fue tan buena.

Pero vamonos a lo bueno, lo malo y lo feo de este partido:

LO BUENO

HILTON Y DAVIS SOBERBIOS EN EL PERÍMETRO – El perímetro en general jugó bien ante un raquítico ataque aéreo de Browns, pero lo de Hilton y Davis fue excelente. Mike Hilton literalmente secó al TE Njoku a quien limitó a 3 atrapadas, siendo la más larga de 12 yardas, nada mal si tomamos en cuenta que Njoku tuvo 13 yardas en total. Además apoyó el tackleo contra la carrera y generó presión a Taylor. Sean Davis sólo defendió dos pases, pero uno de ellos pudo haber costado el partido, pues de no haber desviado a una mano ese pase, Landry se iba solo a TD.

DeCASTRO Y FOSTER EN PLAN DE BULLDOZERS – Gran parte del éxito que tuvo ayer James Conner fue en gran medida por los bloqueos de David y Ramon quienes en varias ocasiones generaron espacios y sobretodo supieron llevar sus bloqueos al siguiente nivel. 108 de las 135 yardas de Conner vinieron corriendo tras de los OGs en las gaps A y B.

 

LO MALO

LA FALTA DE RITMO – Como todos sabemos, ya es normal que Big Ben tenga muchos problemas y baje su nivel jugando fuera de Heinz Field, pero si a esto agregamos que llega completamente sin ritmo y volumen de juego tras haber participado nada más en 1 qtr en toda la pretemporada, vemos resultados tan malos como el de ayer. Ben se vio lento no sólo en sus movimientos de piernas sino también lento de mente y lento en su mecánica para lanzar el balón. Por fortuna, esperemos que sólo sea producto del óxido generado tras tanta inactividad. Y lo mismo aplica para Antonio Brown quien se perdió todos los partidos de la pretemporada por cuidar una dolencia que tuvo en la cadera y en la zona del cuadríceps. El resultado: sólo 9 completos de 16 pases que le lanzó Ben, uno de los cuales fue interceptado y apenas tuvo un promedio de 10.03 yds/rec.

LA LENTITUD DE VILLANUEVA – Uno de los graves problemas que tuvo la OL fue la desafortunada actuación de Alejandro Villanueva. Desde que lo cambiaron de posición y se convirtió en titular, Villanueva ha sido el eslabón débil de la línea ofensiva del equipo, y es que desde su debut hasta la fecha el número de sacks que ha permitido va en ascenso y también el número de castigos por holding cuando enfrenta a DEs/OLBs Top. Ayer tuvo un holding en un momento crucial en el Tiempo Extra que mató esa serie ofensiva. También permitió 2 sacks a Myles Garrett que terminaron en los dos fumbles perdidos por Ben y también fue incapaz de contener a Garrett quien al momento de conseguir una tackleada para pérdida de yardas, también terminó en pérdida de balón pues con la mano derecha y por la espalda le tiró el balón a un desprevenido James Conner.

LO FEO

CANTIDAD DE CASTIGOS – Cada año pareciera que tengo que hablar de lo mismo en la semana 1. Y es que 12 castigos para 116 yds es un exceso. Dicha cantidad no se obtenía desde…el año pasado, en el partido inaugural contra…los Clowns donde fueron sancionados los Steelers en 13 ocasiones. Ayer, 6 de los 12 fueron holdings, lo cual denota la falta de ritmo y de estado de performance que tienen algunos jugadores.

LA FALLA DE BOSWELL – Cuando faltaban menos de dos minutos para terminar el partido, la ofensiva movió lo suficiente (tampoco mucho cortesía del mal despeje de los Browns) para poner el balón en zona del Wizard of Boz. Es cierto que si alguien es confiable en este equipo se llama Chris Boswell y nos resulta impactante verlo fallar un FG decisivo desde una distancia que el maneja a la perfección. Y no se trató del holder, de la lluvia, ni del viento. Simplemente se fue hacia su izquierda y perdimos la oportunidad de ganar pues en ese momento ya anotar por cualquier vía significaba el triunfo.

LO PEOR

LAS TENDENCIAS DEL BIG BEN – Ben Roethlisberger es un QB de primer nivel y eso nadie lo puede poner en tela de juicio. Pero tiene 3 tendencias que son muy negativas en su carrera. Primero de cuentas y como lo comentamos líneas arriba, sufre mucho fuera de casa (excepto en Ohio, aunque ayer si sufrió). También ya está siendo una costumbre sus arranques lentos pues no juega en pretemporada. Pero la peor tendencia de todas es que cada vez que Ben lanza 40 o más pases el equipo pierde más del 75% de los partidos (17 ganados, 36 perdidos)

ALGUNOS “AFICIONADOS” – Como aficionado no debería criticar a mis pares, pero sinceramente es cansino que cada vez que se tiene un resultado no esperado (esta vez no se perdió) lo único que saben decir es “culpa de Tomlin”. Los partidos son PLANEACIÓN Y EJECUCIÓN (y lo he repetido hasta el cansancio) y Tomlin no ejecuta. El FG del triunfo no lo falla MT ni tampoco sufrió las INTs ni mucho menos se vio lento ante Garrett. Señores, mas análisis y menos llanto. Por desgracia hay tipos que hasta cuando van a misa, en vez de decir “Amén” dicen como mantra “culpa de Tomlin”. Hay que criticar lo criticable y aplaudir lo plausible. Pero para algunos concederle algo a MT es pecado.

LAS FIGURAS

JAMES CONNER (OFENSIVA) – James Conner en su primer partido como titular con los Steelers en la NFL tuvo 192 yds totales (135 por tierra y 57 por recepción) lo cual es igual a la mejor cantidad que tuvo Le’Veon Bell en 2017. Nada mal. También recibió 5 pases. Hasta antes de ayer no tenía ninguna recepción como profesional, y los 5 pases que atrapó es la mayor cantidad en un partido incluida su carrera colegial.

T. J. WATT (DEFENSIVA) – Lo de Watt fue sobresaliente en todos sentidos. Tuvo 11 tackeadas (8 solo y 3 asistido), 4.0 sacks, 5.5 TFL y 4 QB hits. Las 4.0 sacks se dicen fácil pero es la mayor cantidad para un OLB de los Steelers desde 2002 en que lo logró Joey Porter (hoy coach de OLBs), vaya ni siquiera James Harrison tiene un máximo de 4.0 sacks en un partido. En la historia del equipo desde que se contabilizan los sacks, quien ostenta el récord de más en un partido es Chad Brown con 4.5. O sea que T.J. se quedó muy cerca. Además de esos números, terminó por impedir la victoria de los Browns al bloquear el FG de 43 yardas que intentó Gonzalez al final del Tiempo Extra.

EL DATO – Hay varios datos interesantes pero me quedo con dos. Primero, NO es la primera vez que los Steelers pierden 6 balones en un partido y no pierden. En 1997 perdieron 6 balones y ganaron a los Colts 24-22. Tampoco es la primera vez que se tiene un diferencial de -5 balones perdidos y no se pierde, de hecho la marca es de 1 ganado 36 perdidos. La otra ocasión con tal diferencial negativo fue un partido de 1983 que se le ganó a Tampa Bay 17-12. Finalmente, los Steelers no empataban un partido desde 2002 cuando tras entrar al último 4o ganando 34-17 terminaron empatando 34-34 contra los Falcons.

LO QUE SIGUE – Siguen los Chiefs en el debut en casa. Como cosa curiosa, en 2016 y 2017 después de una derrota dolorosa se enfrentaron a KC y los hicieron pagar los platos rotos.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.