La joven defensa de Pittsburgh, ¿viene otra gran generación? (Defensiva Secundaria).

Defense

Vamos hablar de un tema lleno de puntos de vista y opiniones: la defensa de los Pittsburgh Steelers.

La opinión más popular es que la secundaria del equipo es su talón de Aquiles y que los DBs del equipo son los responsables de la ausencia de Pittsburgh en el SB LI. Otros argumentan que al Coordinador Defensivo, Keith Butler, le ha quedado grande el puesto y debe ser removido. Otros más drásticos argumentan que todo el Staff debe ser despedido. Finalmente en algún momento leí que Mike Tomlin es el anticristo y que debe ser sacrificado con cinco dagas como en la película “La Profecía” (en serio, leí eso en un foro).

Y es que es normal formarse expectativas cuando la ofensiva de Pittsburgh está llena de talento:

  • El mejor receptor de la liga en Antonio Brown
  • El más completo corredor en Le´Veon Bell
  • Una línea ofensiva que está entre las mejores tres de la NFL (Villanueva, Foster, Pouncey, DeCastro, y Gilbert).
  • Un QB futuro miembro del HOF y que está entre los top 5 de la liga.

Dichas expectativas eran enormes el año pasado y por momentos los pronósticos se cumplieron. Sin embargo las lesiones de Ben, Coates, Ladarius Greene y la suspensión de Martavis Bryant, limitaron las opciones del esquema planteado al inicio de 2016. Aún con ello el equipo logró llegar al Campeonato de la AFC, aunque cayó en un frustrante juego contra los N.E.

Entiendo, y es normal, que el aficionado de Pittsburgh aspire a ver al equipo peleando un Super Bowl cada año. Nos hemos acostumbrado a ver un equipo ganador, temible, dominante, plagado de estrellas y con menciones de Defensivo del Año (Polamalu, Harrison recientemente).

En ese partido la exhibición fue muy gris. El equipo se vio chato al ataque pero en especial, se mostró incapaz de detener el ataque de Patriotas. La paciencia de muchos llegó al límite.

Sin embargo, hay mucho que rescatar de la temporada pasada y mucho por qué estar emocionado de cara al 2017.

legendary

El adiós a la Vieja Guardia y la renovación

El cambio generacional en Pittsburgh ha sido muy puntual y hasta cierta instancia doloroso. En el 2013 la defensa de Steelers era la más veterana de la liga: promediaba 29.2 años, con al menos cinco elementos titulares por encima de la barrera de los treinta años: Polamalu (32), Foote (32), Ike Taylor (33), Keisel (34) y Ryan Clark (33). Cabe mencionar que ese promedio era incluso engañoso, ya que Casey Hampton y James Harrison ya no fueron considerados para regresar ese año.

Para ponerlo en contexto, en la temporada 2017 el promedio de edad de los 11 titulares defensivos proyectados será de 26.36 años, con James Harrison (39), Mitchell (30) y Heyward (28) como los veteranos. Si todo resulta como se espera, Watt tomará las riendas por encima de Harrison hacia el final de la temporada y el promedio de edad bajaría a 24.99 años de edad promedio.

Para darle aún más realce a esa cifra, nos encontramos con que siete de los once titulares proyectados aún se encuentran jugando bajo su contrato de novatos.

El cambio generacional de la defensa se ha vivido en un contexto distinto a lo esperado por los aficionados: una ofensiva poderosa comandada por Big Ben, que ha tenido que rescatar muchos juegos puestos en riesgo por la defensa. Ese no es el ADN Acerero y todos en las oficinas de los Steelers lo saben.

La transición

El adiós a los experimentados Ryan Clark, Ike Taylor, Troy Polamalu: los decepcionantes desenlaces en las selecciones de Cortez Allen, Keenan Lewis, entre muchos otros DBs, obligó a los Steelers a buscar agentes libres que pudieran llenar los espacios dejados. Antoine Blake fue el protagonista de muchas pesadillas de los aficionados (según PFF individualmente acumuló 1074 yardas en cobertura), el canje realizado por Brandon Boykin pasó de noche y ello impactó las cifras de la defensa aérea:

La defensa de Pittsburgh permitió 2,981 yardas por aire en 2011, 3,159 yardas por aire en 2012, 3,751 yardas en 2013, 4,243 en 2014, 4,661 en 2015 y 4141 en 2016.

Quisiera detenerme en el número final del año pasado para realizar una precisión: 4141 es el número de yardas  por aire más bajo que se ha registrado en tres años. ¡¡¡Por fin se rompió la tendencia ascendente negativa de seis años¡¡¡. El decepcionante final de la temporada ha maquillado el gran trabajo realizado por la defensa durante el año.

La temporada 2016

Durante la primera mitad del año (9 juegos), la defensa permitió casi 279 yardas por aire (permitieron 300 yardas en sus tres primeros partidos), perdió cinco y ganó cuatro. El resto del año redujo ese promedio a menos de 250 y en tres partidos limitó a  sus rivales a menos de 200 yardas. Pittsburgh ganó sus siete partidos.

CBs.jpg

Pro Football Focus (PFF) registra en este gráfico que la unidad de CBs de Pittsburgh fue la tercera más efectiva al limitar el número de yardas recibidas por cada snap jugado en cobertura. Es decir, gran parte de las yardas por pase que se recibieron provienen de pases cortos o de jugadas llamadas “Bubble screen” y no de jugadas donde se atacó profundo a los CBs. Puntualmente recordemos el partido contra Dallas, donde un TD de 70 yardas anotado por Ezequiel Elliot devino de un pase de 5 yardas de Dak Prescott o el TD de 60 yardas anotado por Matthews (Philadelphia) donde en una jugada rota se atacó la cobertura de Shazier. Ambas fueron derrotas.

Dentro de esa unidad quisiera destacar a un jugador muy criticado por los aficionados resultó ser uno de los mejores CBs de tercer año en la liga, ya que ante su cobertura los QBs rivales optaron por lanzar a otro sitio: Ross Cockrell. Aquí lo ilustra PFF al señalar que posee el tercer promedio más bajo de yardas permitidas al rival por cada snap de cobertura jugado.

Cockrell

Esto no quiere decir que esa línea no debe mejorar: en 2016 los Safeties y Cornerbacks se combinaron para obtener sólo seis intercepciones (Burns (3), Mitchell (1), S. Davis (1) y Gay (1)). En el 2015 se combinaron para registrar doce y en el 2014 registraron nueve. La juventud de su línea se notó claramente en castigos costosísimos (Sean Davis sujetando la máscara vs Dallas; Burns con rudeza innecesaria en temporada regular vs N.E), este es un punto a mejorar.

Artie Burns está empatado en segundo lugar como el DB con más castigos en la temporada 2016 (12 infracciones). Dichos castigos se tradujeron en 128 yardas (6.74 yardas por castigo). Ross Cockrell cometió menos infracciones (6), pero sus acciones resultaron en 121 yardas de castigo para un promedio de 6.37 por cada infracción.

Mike Mitchell se encuentra en la parte alta de la tabla de los Safeties con 5 castigos, que derivaron en 49 yardas (promedio de 2.58 por castigo) y Sean Davis tuvo tres infracciones para 38 yardas .

Finalmente quiero mencionar que el rendimiento de la defensa en general parece ir a la alza, no ha sido fácil despedirnos de una generación y un estilo que nos marcó pero quizá sea momento de abrirnos a la posibilidad de una nueva ola de jugadores, comandada por un rostro distinto, que podrían marcar una nueva época para la gloriosa defensa de Pittsburgh. El proceso ha sido arduo, pero existen razones para ilusionarnos.

Los dejo con esta reflexión: Estos nuevos rostros defensivos podrían ser la pieza que sostenga, en un futuro cercano, a una ofensiva sin Ben Roethlisberger.

Nos leeremos pronto para hablar del front seven de esta nueva defensa.

Saludos y #HereWeGo.

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