Draft 2017 y un dilema llamado Quarterback (Parte 02)

La semana anterior, en la primera parte de este post, mencionaba que personalmente no tengo duda respecto a que posiciones quisiera que tomaran los aurinegros en las primeras rondas del Draft 2017 y que dentro de esas no veo la de quarterback. También compartí un breve repaso de lo hecho en Pittsburgh por tres de seis quarterbacks seleccionados en rondas altas desde 1969 (en total son ocho selecciones en ese periodo, pero excluí a Terry Bradshaw y a Ben Roethlisberger, por razones obvias). Dejo el enlace a esa primera parte, esperando que este sea un buen complemento https://steelers360blog.wordpress.com/2017/04/07/draft-2017-y-un-dilema-llamado-quarterback-parte-01/?iframe=true&theme_preview=true

Antes de proseguir, me gustaría recordar que no pretendo desestimar las opiniones opuestas. Esta es una simple opinión, una percepción subjetiva de quien escribe.

Volviendo al hilo del post, en la primera parte recorrimos brevemente los números y logros (pónganle entrecomillado por favor) de Hanratty, Krucek y Malone. Toca turno ahora de Walter Andrew “Bubby” Brister, Neil O´Donnell y Kordell Stewart.

“Bubby” Brister llegó en 1986 procedente de Northeast Louisiana. Sus primeros años fue suplente de la gran promesa que comenzaba a desilusionar: Mark Malone. Tras la salida de éste último al concluir la campaña de 1987, Brister asumió la titularidad, que conservaría hasta la campaña de 1990. Durante ese efímero lapso como abridor, Brister tuvo dos temporadas con marca positiva (1989 y 1990), una con marca negativa (aquel penoso 5-11 de 1988) y sólo dos partidos de postemporada, ambos en 1989. Entre lesiones, baja de juego, la llegada de un nuevo quarterback en 1990 y la de Bill Cowher como entrenador, la promisoria y efímera estadía de siete años de Brister con Steelers concluyó tras la campaña de 1992, dejando 10,104 yardas, 51 touchdowns, 57 intercepciones y la marca (junto a Louis Lipps) en el pase de anotación más largo conseguido por un aurinegro en el Three Rivers Stadium (89 yardas, en la derrota ante Philadelphia Eagles el 13 de noviembre de 1988).

Foto 14-04-17 00 39 51.jpg

Neil O´Donnell fue curiosamente quien desbancó a Brister de la titularidad. Llegado de Maryland en 1990, O´Donnell vio actividad hasta su segundo año profesional, el último de Chuck Noll como entrenador. En esa campaña de 1991 y tras una penosa actuación de Brister durante el juego de la semana 7 ante New York Giants, O´Donnell lo relevó y fue titular las siguientes ocho semanas. Para 1992, Bill Cowher (quien tomaba la estafeta del legendario Noll) puso a O´Donnell como titular y éste consiguió junto al equipo marca de 11-5, título divisional y regreso a playoffs, lamentablemente con derrota ante Buffalo Bills. 1993 fue de altibajos, pero O´Donnell volvió a postemporada con marca de 9-7, perdiendo ante Joe Montana y sus Kansas City Chiefs. La campaña de 1994 O´Donnell se quedó en la antesala del Super Bowl, perdiendo la final de Conferencia ante San Diego Chargers en una dramática jugada en cuarta y goal en la que Dennis Gibson desvió el pase dirigido a Barry Foster. Para 1995, O´Donnell volvió al juego de Campeonato, venciendo a Indianapolis Colts y llegando al Super Bowl XXX, tristemente recordado por las dos intercepciones que lanzó a manos de Larry Brown. El efecto mediático en O´Donnell tras ese juego fue demasiado, al grado que aún con la oferta para continuar en el equipo, decidió emigrar a New York Jets. O´Donnell terminaba seis años con los aurinegros con 12,867 yardas, 68 touchdowns y 39 intercepciones.

Foto 14-04-17 00 40 13.jpg

Finalmente, Kordell Stewart. Egresado de Colorado en 1995, el también apodado “Slash”, llegó con el reconocimiento (o estigma según se vea) de ser un jugador versátil, que podía ser quarterback, receptor, incluso running back, algo que francamente no me agrada, pero ese es otro tema. Sus primeros años fue receptor y hasta 1997 asumió la titularidad como quarterback. Esa campaña llegaron a la final de Conferencia, perdiendo ante los eventuales campeones del Super Bowl XXXII: los Denver Broncos de John Elway. 1998 y 1999 fueron campañas para el olvido, ya que Pittsburgh tuvo marca perdedora (7-9 y 6-10 respectivamente). Por ello, la campaña del 2000 la arrancó Kent Graham, pero un inicio de 0-3 puso a Stewart nuevamente como abridor, siéndolo también en 2001. En este año logró con Steelers marca de 13-3, título divisional y otra final de Conferencia, que perderían ante New England Patriots. En 2002 regresó el Stewart inconsistente y tras una penosa exhibición en la semana 3 ante Cleveland Browns, fue sustituido por Tommy Maddox y comenzó el fin de su estadía aurinegra de ocho años, en la que registró 13,328 yardas, 70 pases de touchdown y 72 intercepciones.

Foto 14-04-17 00 40 28.jpg

Así concluye el recorrido de seis quarterbacks seleccionados en rondas altas de Draft. Ahora, ¿qué tiene que ver con el post? Me explico.

Primero, como ya compartí en la primera parte, considero necesario fortalecer la posición de linebacker externo y cornerback. En ese orden. Un quarterback en estos momentos, ante la veteranía y poca profundidad que queda en el roster en esas posiciones, teniendo a un Roethlisberger con al menos dos campañas a plenitud con una gran línea ofensiva, junto a Le´Veon Bell y Antonio Brown, me sería desconcertante. La defensa requiere inyección de talento, talento de impacto. Vaya, dar balance al equipo para ser contendiente. De nada sirve poner doble dígito en la pizarra si se reciben igual o más.

Segundo, lo delicado de la posición. Un quarterback es pieza vital en un equipo, pero pocas veces es la piedra angular que sostiene el éxito del mismo. Por éxito, aclaro, no me refiero a números espectaculares, estadios abarrotados o ganancias económicas. Forman parte, pero el éxito en una liga deportiva tiene un parámetro celoso: los campeonatos. Por eso mencionaba que pocas veces el quarterback es la base sobre la que se reconstruye o sostiene el éxito de un equipo. Al menos no en Pittsburgh. No siempre surge un Dan Marino o Peyton Manning, por poner ejemplos excepcionales. Y aún así, en el único Super Bowl de la ilustre carrera de Marino, simplemente no pudo contra la defensa de San Francisco 49ers. Y Manning, en dos que jugó con el equipó que lo seleccionó, no fue realmente factor. Lo de jugador más valioso en la edición XLI es un tanto engañoso, dado que la defensa de Colts nulificó a Chicago Bears; y en la edición XLIV, cuando fue exigido, no pudo ante la defensa de New Orleans Saints. Reitero: balance.

Tercero, algo meramente histórico y estadístico. Los únicos quarterbacks aurinegros titulares que han logrado ser Campeones de Super Bowl fueron primera selección de Draft, sí. Con un innegable talento, también. Pero en ninguno de esos casos se pasaron por alto necesidades de la defensa, ya fuera por ser la base de la reconstrucción (con Bradshaw) o por encontrarse ya bien apuntalada (con Roethlisberger). Por eso ahora saco a colación la reseña histórica que hice a los seis personajes de este post. Hanratty llegó por presión mediática a Noll, quien estaba decidido a reconstruir la franquicia a través de la defensa. Kruczek llegó cuando el equipo ya tenía quarterback, estaba asentado y dominando. Malone y Brister llegaron cuando la defensa dejaba atrás a grandes íconos y la nueva sangre necesitaba el proceso natural de adaptación. O´Donnell fue quizás el que más lució por el balance que encontró a su llegada, pero el fantasma del Super Bowl XXX no le permitió tener su madurez profesional con el equipo aurinegro. Y Stewart, bueno, un claro ejemplo de la inconsistencia y de que eso de ser un multiusos, no le siente bien a Pittsburgh.

Cuarto, otro dato anecdótico. En 1997 y 1998, los Broncos lograron un bicampeonato, el retiro perfecto para la ilustre carrera de John Elway. Pero para llegar a esa cúspide, tuvieron antes que fortalecer la defensa. Seleccionaron a John Mobley y contrataron a figuras como Bill Romanowski, quienes sumados a Terrell Davis y a una grandiosa línea ofensiva, dieron aquel importante hito deportivo. Sin opacar la calidad de líder de Elway, le restaron la presión de tener que buscar victorias milagrosas y de último momento (como comúnmente sucedía antaño). Y el candidato y eventual heredero de la estafeta de quarterback, Brian Griese, llegó luego del primero de esos dos campeonatos. Dicen que antes del segundo paso, debes dar el primero. Y en football, agregaría que antes de ambos hay que amarrarse bien las agujetas. Y con esto concluyo mi argumentación sobre este post.

Afortunadamente no soy ni entrenador, ni dueño, ni experto. Soy un simple seguidor del mejor equipo de la NFL, alguien a quien le gustaría verlos ganar su séptimo trofeo Lombardi.

Nos leemos.

El Dato Renegado: En este post hubo muchas alusiones a los Broncos. Va una más. Dos quarterbacks seleccionados en el Draft, uno por ellos y otro por Steelers, no cubrieron las expectativas fijadas, pero curiosamente fueron campeones de Super Bowl con el otro equipo, claro, como suplentes.

Bubby Brister, selección de tercera ronda en 1986 por los aurinegros, fue Campeón con Denver en las ediciones XXXII y XXXIII. Tommy Maddox, selección de primera ronda en 1992 por Broncos, lo fue con Pittsburgh en la edición XL.

Foto 14-04-17 00 43 02.jpg

Foto 14-04-17 00 43 34.jpg

Anuncios

Categorías:Historia, Jugadores, Opinión

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.